Day: February 20, 2007

Hasta los nazis buscaron el Santo Grial en plena Segunda Guerra Mundial

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La expedición estuvo comandada por el jefe de las SS que pensaba que con él ganarían el conflicto.

Un libro de reciente aparición en España desvela que Heinrich Himmler, mano derecha de Hitler y jefe de la Policía Secreta nazi (SS), organizó una misión a la abadía de Montserrat -en Barcelona- donde pensaba encontrar el Santo Grial, el cáliz supuestamente utilizado por Jesús en la última cena.

Según relata Montserrat Rico Góngora, la autora del libro titulado La abadía profanada, Himmler, ‘el Reichsführer-SS’, uno de los más fanáticos nazis, pensaba que el descubrimiento del Santo Grial serviría de ayuda a Alemania a ganar la guerra y que él obtendría poderes sobrenaturales.

Por esta razón emprendió su expedición acompañado por 25 oficiales de las SS al mando del capitán Günter Alguen, algo así como su jefe de prensa y director del periódico oficial de las SS, el Schwarze Korps (Cuerpo Negro).

El hecho de que Jesucristo fuera judío y el visceral odio nazi a los judíos no lo hizo desistir, porque Himmler se creó su propia teoría para convertir a Jesucristo en ario.Según escribe Góngora, el jefe de las SS pensaba que el bíblico Jacob (nieto de Abraham e hijo de Isaac) era de sangre aria, y que sus descendientes, incluido Jesucristo, eran todos arios.

La autora entrevistó para su libro a Andreu Ripol Noble, monje en la abadía de Montserrat en aquella época, y a quien ordenaron en 1940, que se puso a las órdenes del nazi durante su visita a la abadía.

Antoni María Marcet, quien para la época era el abad de Montserrat, sabía que Himmler atacaba públicamente a la Iglesia Católica alemana y se negó a recibirlo. Ripol relata en el libro que ‘el Reichführer-SS’ llegó a la abadía inspirado por Parsifal, la ópera de Richard Wagner donde se canta que el Santo Grial se guarda “en el maravilloso castillo de Montsalvat en los Pirineos”.

Para Himmler todo se trataba de un error de Wagner y el “maravilloso castillo” era Montserrat, aunque bien podría haberse tratado del castillo de Montségur en Francia.

El nazi también creyó al pie de la letra una canción folclórica catalana en la que se hace referencia a una “mística fuente de vida” situada en la misma región.

Himmler, quien hasta la llegada al poder de los nazis no era más que un humilde criador de pollos sin estudios y que se declaraba católico, empezó a atacar a la Iglesia alemana y por no sumarse al nazismo acabó convertido a una especie de paganismo radical.

También fomentó el estudio del origen de los arios y envió expediciones al Tíbet -recreada en la película Siete años en el Tibet, protagonizada por Brad Pitt-, a Mongolia y la India. Los “análisis” continuaron mediante prácticas horrendas en los campos de exterminio nazis. Para fomentar la raza aria estableció que los SS debían tener por lo menos cuatro hijos, aunque él tuvo tres. Y creó los Lebensborn, centros de mujeres arias destinadas a procrear con los SS.

Durante la expedición, corría el año 1940 y los ejércitos nazis arrasaban Europa. Mientras Hitler trataba de convencer al dictador Francisco Franco, en Hendaya, para que la España fascista se unie-ra a alemanes e italianos en la guerra, Himmler buscaba por Cataluña el Santo Grial. Pero por lo visto, no lo encontró.

Qué es el Santo Grial

En los libros de caballería se entiende que el Santo Grial es el recipiente o especie de copa en el que Jesús consagró su sangre en la última cena y que después utilizó José de Arimatea para recoger la sangre y el agua que derramó al lavar el cuerpo de Jesús.

Según esos libros, años después José de Arimatea se llevó ese cáliz a las islas británicas y fundó una especie de custodios de la reliquia, que más tarde quedaría vinculada a los templarios.

De acuerdo con la leyenda, con la saga céltica de Parsifal o Perceval, vinculada al rey Arturo, el Grial se convierte en una especie de piedra preciosa, que fue guardada un tiempo por los ángeles y luego confiada a la custodia de los caballeros templario de la orden del Santo Grial.

La palabra ‘grial’ etimológicamente proviene del latín tardío ‘gradalis’ o gratalis, que significa vaso.

* Fuente: Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.

Idafe Martín Perez

Para El Tiempo