Templar Globe

Entries categorized as ‘en Castellano’

El camino de los hombres buenos

March 14, 2008 · 1 Comment

montsegur.jpg 

La fortaleza de Montségur es el paradigma histórico de la resistencia cátara, la herejía que arraigó en el sur de Francia durante la Edad Media. Actualmente, las ruinas de este castillo son la culminación de una ruta que parte de las tierras catalanas y que constituye una verdadera peregrinación por los santuarios y paisajes que fueron testigos de la Cruzada que los exterminó

El camino de los hombres buenos es un itinerario de 189 kilómetros que discurre por las rutas utilizadas por los cátaros durante los siglos XII y XIV, cuando huían de la persecución de la cruzada albigense y de la Inquisición. La senda empieza en el santuario de Queralt, en Berga, termina en el emblemático castillo de Montségur, en territorio francés, y puede efectuarse en coche, en bicicleta, a pie o a caballo. El Camí dels Bons Homes –como ha sido bautizado– ha sido institucionalizado como un sendero turístico de Gran Recorrido (GR 107) que atraviesa villas medievales, iglesias románicas y castillos. Además de su notorio interés histórico, la ruta nos permite contemplar paisajes encantadores, ya que transcurre por la zona protegida del Parque Natural del Cadí-Moixeró.

La religión de «los puros»

El catarismo es una doctrina procedente de una corriente de origen búlgaro conocida como bogomila. Se trata de una religión cristiana, con una interpretación muy peculiar de las Sagradas Escrituras, basada en el dualismo, que percibe la Creación como el escenario de una batalla entre los principios del Bien y del Mal. Esta doctrina arraigó con fuerza en el sur de Francia. Se dio a conocer en un concilio cátaro celebrado en la ciudad de Albí, en 1165, por lo que pronto sus seguidores fueron conocidos como albigenses. Sin embargo, ellos se consideraban cristianos u «hombres buenos». Predicaban a los humildes en plazas y mercados, aunque si eran invitados por los grandes señores para adoctrinar en sus casas a familiares y criados, aceptaban con agrado. Enseñaban el amor, la tolerancia y la libertad. Decían que Cristo no se encarnó entre los hombres, pues en sus concepciones la materia era una creación del Mal. Para los cátaros –término que según los expertos significa «puro»–, el Jesús que vieron los apóstoles y crucificaron los romanos no era sino una apariencia angelical engañosa. Pero el Cristo verdadero nunca fue crucificado ni sepultado. Estas ideas, como es lógico, les valieron la condena de Roma y una implacable persecución.

A principios del siglo XIII, el papa Inocencio III tomó conciencia del peligro que suponía para los intereses de la Iglesia la expansión de la herejía cátara en Occitania. Los intentos por convertir a los herejes habían sido vanos. Ante este fracaso y con el apoyo del rey Felipe Augusto de Francia –que deseaba hacerse con el territorio occitano a toda costa–, el Papa proclamó la «cruzada contra los albigenses».

Quienes formaran parte de la misma serían absueltos de sus pecados y se garantizaba la entrada al Paraíso de los fallecidos en combate. Los señores feudales que se sumaran a la iniciativa recibirían, además, las mismas prebendas que los cruzados en Tierra Santa. Sólo así se entiende la aparición de figuras como Simón de Montfort que escondían su desmesurada ambición bajo pretexto de erradicar la herejía.

Las tropas se organizaron bajo el mando del legado pontificio Arnaud Amaury y avanzaron hacia el sur por el valle del Ródano. El 22 de julio de 1209 los cruzados entraron en Béziers, matando a todos sus habitantes, sin distinción de creencias. Las crónicas aseguran que Amaury ordenó: «Matadlos a todos que Dios ya reconocerá a los suyos en el Cielo». Tras la masacre, los cruzados pusieron rumbo a Carcasona, donde resistía Raymond Roger Trencavel. Éste murió en prisión, después de ser desposeído de todas sus tierras. Más tarde caerían las plazas de Foix, Carbona y Comminges.

La muerte de Inocencio III hizo perder ímpetu a la cruzada y algunos de sus más importantes líderes abandonaron la empresa. Como consecuencia de este hecho el catarismo resurgió con fuerza. Pero en 1226, Luis VIII se lanzó a una nueva cruzada, dicen que influido por su esposa Blanca de Castilla, quien reivindicaba los territorios del sur para la Corona de Francia. Al parecer, sería ella quien habría instado al Papa Gregorio IX a crear la Inquisición. El terror se apoderó de Occitania. Los cátaros solicitaron protección a Raymond Péreilhe, señor de Montségur, y se prepararon para defenderse y resistir.

Esta legendaria fortaleza cayó en 1244. Y once años más tarde, en 1255, corrieron la misma suerte Quéribus y Puylaurens. La guerra había terminado con el extermino de la Iglesia de los hombres buenos, o «del amor», como también fue conocida. Con ella desapareció una tradición cristiana que llevaba su respeto a la vida hasta el extremo de abstenerse de matar o maltratar a los animales, y de cuya enorme piedad dejó testimonio incluso San Bernardo de Claraval, después de intentar en vano que renunciaran a su fe para abrazar el catolicismo.

montsegur02.jpg

El paisaje y su historia

Muchas de las rutas que hoy conforman el camino de «los hombres buenos» eran senderos de huida de los cátaros hacia Cataluña. Allí estuvo exiliado en 1240 Raymond Trencavel, un hijo de Raymond Roger que intentó en vano recuperar Carcasona. También fue utilizado por los tejedores cátaros y conocido como «la ruta de la lana», que llega hasta Sabadell o, más al sur, hasta Morella, en Castellón.

La senda señalizada hoy por el Consejo regulador del camí dels bons homes, entidad formada por diversos consejos locales, diputaciones y entidades culturales, discurre por las comarcas catalanas del Berguedà, la Cerdanya, el Alt Urgell, el Solsonés y el departamento francés del Ariège.

Parte del santuario de Queralt, en la cueva donde fue hallada su virgen románica presidida por una hermosa cruz cátara y, desde allí, se dirige a la pequeña localidad de Gòsol, en medio de un paisaje bellísimo presidido por el macizo del Pedraforca, un lugar mágico relacionado con la brujería catalana desde la Edad Media. Una vez en Gòsol podemos visitar las ruinas de su castillo o contemplar las tumbas del cementerio anejo, con numerosas cruces cátaras y templarias. Después recorreremos por carretera Gòsol, Saldes y Guardiola de Berguedà, hasta llegar a Bagá, en el límite norte de la provincia de Barcelona. Esta villa fue el feudo de los barones de Pinòs, señores de un extenso territorio que iba del Baridà y la Cerdanya hasta el Alt Berguedà. Algunos han relacionado a Galcerán de Pinòs con el fundador de los templarios Hugues de Payns, en una polémica que dura hasta nuestros días. En Bagà podemos visitar el centro medieval, el museo de los cátaros o la iglesia de San Esteban, donde se puede admirar una pequeña cruz bizantina del siglo X u XI, que fue llevada a Bagà por los cruzados. También cabe destacar la vidriera que representa «El rescate de las cien doncellas», concretamente el momento en que San Esteban libera a Galcerán de Pinòs de una prisión sarracena.

La ruta continúa por la comarca de la Cerdanya, a la que accederemos cruzando la sierra del Cadí por el Coll de Pendís, a 1764 metros de altitud y, desde allí, cruzaremos la frontera hasta Porté-Puymorens, L’Hospitalet y Ax les Thermes. En este punto ya estamos en el departamento francés del Ariège, donde nos aguardan impresionantes castillos, como Puylaurens que, junto a Quéribus, resistió hasta 1256.

Tras hacer una parada en el castillo de Puivert, escenario del film de Roman Polansky La novena puerta, y cuna de los trovadores occitanos, encaminamos nuestros pasos hacia la culminación de la ruta: Montségur.

El castillo de Montségur fue construido entre 1205 y 1211 en lo alto de una montaña extremadamente escarpada y de difícil acceso. Quienes lo «descubrieron», sin embargo, no fueron los cátaros. Desde tiempo inmemorial este lugar era considerado sagrado. Algunos autores, como el fallecido «papa cátaro» René Nelli, suponen que la fortificación fue erigida sobre un antiguo templo solar. La cima de este enorme bloque calcáreo se alza 1207 metros sobre el nivel del mar. El edificio está orientado astronómicamente. Nelli apunta el importante papel jugado por la figura del pentágono en la simbología cátara. Y lo cierto es que este castillo está construido sobre un plano pentagonal. Desde el interior, recuerda la forma de un gigantesco cofre. ¿Fue ésta la última morada del Grial, como algunos sostienen?

En cualquier caso, quienes asuman a pie los casi doscientos kilómetros del «peregrinaje cátaro», hallarán sin duda su particular Grial en el esfuerzo, la dedicación y la constancia, valores necesarios para llegar a cualquier Verdad trascendente.

Categories: Articles · Crusades · France · Holy Grail · Opinion · Religion · Templar Sites · en Castellano

La Vera Cruz de Segovia

February 28, 2008 · No Comments

segovia4.jpg 
Cuenta la leyenda que recién inaugurada la iglesia, allá por el año 1162, murió un caballero de la Orden del Temple. Su cuerpo fue llevado hasta los muros de esta enigmática y espectacular construcción y un descuido hizo que el cadáver del caballero se quedara solo durante toda la noche.

Fue entonces cuando los grajos entraron en la iglesia y picotearon el cuerpo hasta dejarlo destrozado. A la mañana siguiente, el prior de la Orden entró en el recinto y comprobó en qué estado habían dejado las aves el cadáver. Gritó, corrió y espantó a los grajos que aún saqueaban el cuerpo, a la vez que lanzaba una maldición para que no volviesen a entrar en el santo lugar. La leyenda asegura que desde entonces nadie ha visto de nuevo a dichas aves sobre el tejado de la Vera Cruz. Sin duda algo más que una iglesia, algo más que un símbolo.

A los pies del Alcázar de Segovia, que dicen que alarga su sombra para proteger sus piedras, encuentro la citada iglesia. Un edificio santo que, al parecer, mandaron construir caballeros templarios en el siglo XII. Una teoría, la de su origen templario, que es la más extendida hasta nuestros días, aunque recientes investigaciones apuntan que su origen podría ser de la Orden del Santo Sepulcro, una congregación castellana que consagró la iglesia en el año 1208.

Contribuye a esta confusión una inscripción en el interior, frente a la portada lateral sur, en el edículo central, que dice: “Los fundadores de este templo sean colocados en sede celestial, y los que se extraviaron les acompañen en la misma. Dedicación de la Iglesia del Santo Sepulcro. En los idus de abril de 1246 –nuestro trece de abril de 1208–”.

Muchas son las teorías sobre este escrito. Muchos sus enigmas. ¿Lo fundaron templarios que luego se extraviaron? ¿Quiénes son los extraviados? ¿Se castigó a los extraviados y por eso el templo pasó a manos de otras personas? Parece que son los caballeros del Santo Sepulcro los que reconocen la labor de los templarios al consagrar la iglesia, pero nada está claro sobre tan encriptado texto. Parece que en esas palabras se recoge el castigo que recibió el Temple… No sería el único cambio de dueños. En 1531, tras unirse las Órdenes del Santo Sepulcro y la de Jerusalén, la iglesia pasó a manos de los caballeros de la Orden de Malta, Rodas y Jerusalén, sus actuales propietarios.

segovia5.jpg

Ocho lados que en realidad son doce

Hiela en Segovia. El aire pesa, como el tiempo. Me apoyo en una cruz de piedra, que torcida mira al horizonte. La iglesia parece que nace del suelo. La luz hace vaho cuando uno intenta penetrar en la iglesia.

Muchas veces se afirma que la Vera Cruz es una iglesia de planta octogonal, típica de la Orden del Temple. En realidad son doce sus lados, con tres ábsides cilíndricos adosados, una sacristía también cilíndrica y una torre de planta cuadrada. Una extraña construcción en la España y Europa de entonces. ¿Por qué doce lados? Un octógono suponía –me explican– un elemento intermedio entre la tierra, que se representaba como un cuadrado, y el cielo, que era un círculo o cúpula. Cuantos más lados tiene un polígono más se aleja del cuadrado –tierra– y más se acerca al círculo –cielo–. Doce son los lados de esta iglesia, algo atípico y que como símbolo viene a hablar de su espiritualidad y cercanía al más allá. De hecho, en la Revelación de San Juan, la Jerusalén Celeste era representada como una ciudad circular provista de doce puertas, agrupadas de tres en tres en los puntos cardinales. La Vera Cruz que observo parece una metáfora de la Jerusalén de San Juan.

Por fuera es una iglesia sugerente, diferente, perdida en el viejo camino que conducía desde Segovia a la población cercana de Zamarramala. Una iglesia que recuerda a otras dos famosas construcciones que entonces se mantenían en pie a miles de kilómetros de distancia, que crecieron en el lugar en el que nace el Sol. Los investigadores creen que la Vera Cruz tiene sus precedentes en la famosa Mezquita de la Roca de Jerusalén y en la basílica del Santo Sepulcro.

Otra vez, como pasa con muchas de las construcciones templarias, encontramos la unión de islam y cristianismo; una vez más, los caballeros del Temple toman parte de la cultura y religión con la que más férreamente lucharon.

segovia.jpg 

El edículo central

De puertas para adentro, la Vera Cruz es un enigma que recuerda a otros lugares parecidos, construcciones antiguas que se supone fueron propulsadas también por los templarios. El mes pasado recogíamos en esta sección los secretos de la ermita de San Baudelio, en Soria. A ambas les une la idea del tronco central. En San Baudelio era una palmera perfectamente detallada en su ramaje. En la Vera Cruz es el símbolo de un fuerte árbol el que sujeta sus muros. La palmera o el árbol son parte de la cultura islámica. La columna del mundo. La unión del cielo y la tierra…

El árbol de la Vera Cruz es sólido y macizo. Un edículo central de doce lados. Parece un templo dentro de otro templo. Nacen aquí dos plantas. Una inferior, en la que la luz entra por cuatro arcos que miran a los cuatro puntos cardinales, es estrecha y baja; una especie de cueva o cripta. Entro, miro el altar, donde las cruces blancas sobre fondo rojo de la Orden de Malta sobresalen sobre el Cristo allí representado. Parece que éste podría ser un lugar de iniciación de los caballeros. Un lugar donde empezar la meditación o cumplir penitencia. Se supone que es inicial allí la meditación o penitencia porque mis pies están pegados a la tierra, como lo estuvieron entonces los de muchos hombres piadosos. El camino para subir al cielo. Principio y fin. Algo parecido a lo que en San Baudelio se conoce como la linterna de los muertos.

Hay también un piso superior. Subo las desgastadas escaleras de piedra que dan la espalda al ábside central. Gastadas por el paso del tiempo, las escaleras al norte y al sur comunican las dos plantas. Allí, arriba, una mesa de piedra se encuentra justo en el centro. Sobre su tabla resbala la mirada hacia el altar, hasta el Cristo. Encima, una bóveda de influencia califal corona la planta. Otra vez el islam. A la izquierda una imagen de San Juan Bautista, columnas de tipo salomónico y pequeñas vetas en la pared por las que entra la luz. También son los arcos de influencia árabe. Parece una sala de reuniones de los hermanos, pero también parece un lugar elevado donde poder acercarse más a Dios, al mundo celestial; un segundo grado en los caballeros que quieren hacer terrenal el cielo. Pero hay una tercera sorpresa: una pequeña celda corona la construcción. Un lugar reservado para la alta meditación, en la que el hermano, en un habitáculo muy pequeño, quedaba casi colgado del cielo, para terminar su contacto con Dios. Se cierra allí el círculo. Muerte y resurrección. Parece una linterna. Ya tengo la similitud que buscaba. Aquí como en San Baudelio existe la linterna de los muertos. Se completa también en mi cabeza la simbología del árbol. Todo él –en su tronco que refleja toda la vida– lleva al caballero desde lo terrenal a lo celestial.

Esta iglesia fue también una perfecta excusa para acabar con la Orden del Temple. Las acusaciones de oscurantismo y adoración a un ídolo pagano fueron algunos de los motivos para llevar a cabo su disolución y ejecutar a muchos de sus caballeros. Y la Vera Cruz forma parte de ese misterio. En realidad, este templo tiene mucho que ver con una iglesia portuguesa de la Orden del Temple: la iglesia de Tomar, otro punto más para pensar que fueron templarios los que levantaron estas enigmáticas piedras.

En esta iglesia, como en tantas otras, cuentan que hay una astilla verdadera de la cruz de Cristo. En Semana Santa, los caballeros de la Orden de Malta escoltan una procesión en la que sale el Lignum Crucis. Dicen que si se juntaran todas las astillas que hay de la cruz de Cristo, se podría construir un palacio de madera. ¿Leyenda o realidad? Si alguna hubiera de ser verdadera, pocos lugares en el mundo parecen tan apropiados como éste. De hecho, otra de sus muchas leyendas relaciona a los caballeros de la Vera Cruz con el milagro de la Cruz de Caravaca, en Murcia. Pero esa es otra historia, otra memoria de las piedras que, si el tiempo nos lo permite, recorreremos en futuras ocasiones.

Categories: Articles · Opinion · Religion · Spain · Templar Sites · en Castellano

Encomienda de Malaga reúne el proximo 1 de Marzo

February 21, 2008 · No Comments

malaga-castillo-gibralfaro.jpg
El próximo día 1 de Marzo reunirá la encomienda de Málaga del Priorato de España en ceremonia y investidura a realizar en Marbella. Los miembros del Priorato de España que deseen participar, por favor contacten vuestro Comendador o el Prior General Fr+ Manuel Quintanilla.

El Canciller de la Orden ha confirmado su presencia a los actos.

Categories: Calendar Addition · Events · Magisterial Council · News · Spain · en Castellano

Salomón, el rey mago

January 31, 2008 · 1 Comment

gezersolomon.jpg 

Salomón es sin lugar a dudas uno de los personajes más apasionantes de cuantos son citados en la Biblia. De hecho, su fabulosa estela ha trascendido como la de ninguna otra figura bíblica el texto sagrado para echar raíces en el terreno del paganismo, la magia y el conocimiento hermético, pero… ¿quién fue realmente?

Los templarios ocuparon las ruinas de su templo reconstruido; los francmasones aseguran ser herederos de su sabiduría; los cabalistas lo sitúan como uno de sus primeros y principales maestros y su sello es uno de los talismanes más potentes que ha llegado a nuestros días. Incluso, la ficción literaria y más tarde el cine han alimentado la leyenda de Salomón a través de la búsqueda de sus míticos tesoros que, desde hace unos años, han vuelto a cobrar protagonismo en el terreno de la novela histórica, vinculando su figura con un aspecto herético que es objeto de gran polémica.

Existen pocas dudas acerca de la historicidad del personaje en cuestión, cuya vida aparece descrita con cierto detalle en el Libro Primero de los Reyes. Respondiendo también al nombre de Yedidyá, que significa “el amado por Dios”, Salomón equivaldría con algunos matices a “el Pacífico”, siendo el segundo de los hijos que nació de la unión del patriarca David con Betsabé. El segundo libro de Samuel nos explica que el rey David vio a una hermosa mujer bañándose y quedó prendado de su belleza; se trataba de Betsabé, esposa de Urías el hitita. De inmediato, David consumó su adúltera pasión para poco después ordenar que el fiel guerrero Urías fuese colocado en primera línea de batalla contra los ammonitas, muriendo en una de las contiendas. Yahvé recriminó a David a través del profeta Natán este pasional comportamiento castigando la acción con la muerte al poco de nacer, fruto del adulterio. El nacimiento del segundo hijo, Salomón, sería visto con buenos ojos por un Yahvé que enviaría de nuevo a Natán a comunicar su aprobación y a dictar su nombre.

Salomón accedió al trono de Israel hacia el año 970 a. de C., en medio de una pugna con su hermanastro Adonías, que como otros hijos de David de mayor edad aspiraban al codiciado trono. No obstante, los designios divinos había elegido a Salomón para tal fin y su padre no dudó en traspasarle el poder en vida, ayudado de una purga interna en la que Adonías y sus simpatizantes serían pasados a cuchillo. Salomón se convirtió así en el tercer y último rey del reino unificado, que posteriormente, al morir el sabio monarca hacía el 926 a. de C. se fragmentaría en el reino de Judá en el sur y el de Israel en el norte. Desde el punto de vista histórico, todo apunta a que en sus cuarenta años de reinado el monarca realizó una buena gestión, proporcionando a la mayor parte de su pueblo una época de bonanza y paz, articulando una corte de esplendor y riqueza gracias a las buenas relaciones externas facilitadas inicialmente por su matrimonio con la hija del faraón. “Sobrepasó el rey Salomón a todos los reyes de la Tierra en opulencia y sabiduría”, nos dice I Reyes (10, 23), y no era para menos, pues el relato nos da cuenta de caprichos como la construcción de doscientos grandes escudos de oro batido y otros trescientos de menor tamaño, así como un trono de marfil cubierto de oro, material del que igualmente estaban hechos todos los utensilios de la casa. Hasta mil cuatrocientos carros y doce mil caballos formaban parte de su guarnición. La construcción de infraestructuras y posterior potenciación de líneas comerciales fueron determinantes para el fortalecimiento del reino, en el que reorganizó los territorios convirtiendo a las doce tribus antes errantes en otras tantas provincias satélites cuya existencia giraba en torno a la costosa corte salomónica.

7.gif

Mujeriego, sabio y constructor del templo

Nuestro protagonista estrechó lazos fraternales con el rey de Tiro Hiram I, quien colaboró con él en diversidad de proyectos, como la construcción de la más fabulosa obra de la antigüedad: el Templo de Salomón. Del mítico rey han llegado hasta nuestros días infinidad de referencias, entre las que no son en absoluto despreciables las que aluden a sus amoríos y promiscuidad. Especialmente célebre fue su encuentro con la reina de Saba, del que hallamos un prolífico desarrollo en el texto etiope Kebra Negast o La Gloria de los Reyes, aunque mucho más explícita y concluyente resulta aún la cita del Libro Primero de los Reyes en la que literalmente se nos dice que “además de la hija de Faraón, amó también a muchas mujeres extranjeras (…). Pero Salomón se apegó tanto a ellas por amor, que llegó a tener setecientas princesas por esposas y trescientas concubinas. Y sus mujeres pervirtieron su corazón”, I Reyes 11.

No obstante, también fue un hombre sabio, “más sabio que todos los hombres”, nos dice la Biblia, extendiéndose su fama por todas las naciones. Si hacemos caso de I Reyes, “formuló tres mil proverbios y compuso mil cinco cánticos”, y se le ha atribuido el Cantar de los Cantares, aunque ningún estudioso serio es capaz de sostener con argumentos históricos tal afirmación. De hecho, sólo una pequeña parte de los proverbios de la Biblia parecen corresponderse con la época en la que vivió el monarca, mientras que para el Cantar tampoco hay ningún dato sólido. La tradición y el fuerte contenido sensual del libro, en consonancia con la apasionada vida amorosa de Salomón, parecen constituir el único nexo de unión entre ambos.

Este compendio de metáforas sería, en opinión del experto en esoterismo Robert Ambelain, un “texto iniciático egipcio que llegó hasta Israel en el equipaje de la princesa de Egipto que se casó con Salomón, y se degradó al nivel del canto profano al llegar a los medios judíos ordinarios”.

Con todo, y lejos de estar reñida su promiscuidad con su sabiduría, sus profundos y variados conocimientos tal vez hayan sido determinantes para que escuelas y sociedades herméticas de toda índole hayan reivindicado su filiación salomónica. Ese saber, que la Biblia no termina de concretar si era innato o un atributo divino, quedó magistralmente recogido en el episodio de las dos mujeres que reclaman la maternidad de un bebé. La pugna se zanja cuando, ante la amenaza de partirlo en dos con una espada para dar a cada mujer una parte, la verdadera madre conmovida renuncia al niño con el único fin de que pueda seguir viviendo, ante la impasibilidad de la otra, acción reveladora para Salomón, que hace justicia entregándoselo y logrando con ello un efectismo que populariza aún más su sabiduría. Anécdotas como esta debieron contribuir a que un proyecto como la construcción del Templo de Jerusalén pudiera ser acogido por el pueblo como un designio verdaderamente dictado por Yahvé, y a que el mismo haya sido contemplado por hombres de todos los tiempos como símbolo de la perfección absoluta.

La edificación se levantó en una explanada del monte Moriah entre los años 969 y 962 a de C., bajo la dirección de un arquitecto que en la Biblia responde también al nombre de Hiram. Es significativo que el lugar sagrado de edificación de este templo haya sido el escenario, según la tradición judía, de notables episodios anteriores, como el frustrado sacrificio del hijo de Abraham, el célebre sueño de la escalera celestial de Jacob o los rituales del enigmático rey Melquisedec. El relato de I Reyes ofrece abundantes descripciones sobre las medidas y características particulares del Templo.

Todo detalle parecía crucial para un espacio sagrado en el que se iba a custodiar nada menos que el Arca de la Alianza, de tal manera que a la vista de la suntuosidad que rodeaba la corte no es de extrañar que el espacio a ocupar por el objeto sagrado, el santo de los santos, estuviera recubierto de oro fino, con un altar de cedro revestido del mismo material, oro que según el texto bíblico llegó a recubrir el templo en su totalidad. Dos querubines de olivo silvestre con una envergadura alar de cinco metros cada uno se tocaban por un extremo de sus alas mientras que por el otro rozaban los muros.

En el exterior fueron especialmente célebres las dos columnas de bronce con capiteles vegetales, bautizadas como Yakin –la de la derecha– y Bóaz –la de la izquierda–, piezas que hoy en día también forman parte de la simbología esotérica de la masonería. Se trataba de columnas que físicamente no sustentaban nada de la estructura del templo y que, como los obeliscos egipcios, pudieron tener una utilidad ritual. La destrucción del majestuoso edificio tres siglos y medio más tarde fue obra del rey babilónico Nabucodonosor II, no siendo convenientemente restaurado hasta la irrupción en la historia de Herodes el Grande, quien rehabilitó y amplió el edificio hacia el año 20 a. de C. Sus espacios devolvieron el eco de las palabras de Jesús, si hacemos caso a los Evangelios, siendo nuevamente destruido por las tropas del romano Tito en el año 70 de nuestra era.

Mientras muchos hebreos esperan con entusiasmo la reconstrucción del tercer templo, anunciador de un tiempo nuevo y de la llegada del Mesías, el lugar acuna a cristianos, a creyentes del judaísmo –que oran en el Muro de las Lamentaciones– y a seguidores del Islam, pues no en vano sobre la ruinas del mítico edificio –que también albergó cultos paganos de sirios, fenicios, romanos y griegos–, se encuentra la llamada Mezquita o Cúpula de la Roca, donde la tradición arábica fija los rezos y el ascenso de Mahoma con su caballo alado al-Boraq.

El señor de los genios, las máquinas y la magia

Puestos a resaltar curiosidades sobre la tradición musulmana y la figura de Salomón, es reseñable la estrecha relación que se plantea en el Corán entre el monarca y los djins, genios o espíritus elementales sobre los que nuestro protagonista parecía ejercer un importante grado de poder, y que aparecían en algunas suras del texto sagrado del islam.

La experta Montserrat Abumalham detalla, en un trabajo publicado en Anaquel de Estudios Árabes III, la especial relación del monarca con los genios, a partir del estudio de un capítulo del texto Kitab Adad al-Falasifa en el que se describe, para sorpresa de muchos, la transmisión de sabios conocimientos por parte de estas entidades, frecuentemente vistas como diabólicas. Transportado por un viento, se encontró con 110 genios filósofos en una isla donde le transmitieron supuestamente enseñanzas en forma de proverbios.

La tradición le vincula también con la magia –ver recuadros–, la cábala y el esoterismo, pero todavía hoy la figura de Salomón sigue rodeada de un aura de misterio que sólo ha sido en parte desvelado.

Categories: Articles · Jerusalem · Opinion · Religion · Templar Sites · en Castellano

Lanzarote, Una Isla Mágica

January 22, 2008 · 1 Comment

lanzar.jpg 

Con un nombre que evoca los mitos artúricos, un pasado que la sitúa en las rutas de fenicios, romanos y tal vez también de los templarios y un telurismo que se deja sentir en cada rincón, no resulta extraño que la geografía lanzaroteña esté marcada por el misterio. OVNIs, casas encantadas y enigmáticos vestigios arqueológicos jalonan las rutas insólitas de la isla de los volcanes.

Cualquier descripción que podamos hacer de la isla de Lanzarote y de su particular «espíritu del lugar» se quedaría sin duda corta. Es un enclave que hay que sentir para poder siquiera intuir su auténtica dimensión. El visitante descubrirá pronto que el elemento dominante es el fuego, expresado en su seductor telurismo, en el paisaje volcánico bajo cuyas oscuras lavas late el corazón de la tierra. La «Isla de los Volcanes» ofrece un juego de contrastes que han servido para que la isla sea, desde 1993, Reserva Mundial de la Biosfera por la Unesco.

Lanzarote nos ofrece maravillas como el Parque Nacional de Timanfaya. Bajo su sinuoso paisaje de lavas oscuras es posible percibir una fuerza telúrica única, erigiéndose en un lugar ideal para conectar con la Madre Tierra y sus energías. La mano de César Manrique se deja sentir por numerosos rincones de la isla, aunque cobra una dimensión casi mística en los Jameos del Agua, punto de visita obligada para todo turista, y enclavado en el municipio de Haría, al norte de la isla. Más allá de su proyección turística, los Jameos son un rincón para la meditación y la relajación, emergiendo como un oasis en el tubo volcánico subterráneo de unos 4.000 años de antigüedad y seis kilómetros de longitud del que forma parte junto a la conocida como Cueva de los Verdes. Jameo es un término de supuesta procedencia aborigen que describe la formación natural resultante del desplome de parte del techo de una cueva volcánica, que en otras regiones se conoce como torca. La naturaleza quiso también que el agua del mar llegara formando varios lagos cuyo nivel sube y baja dependiendo de las mareas, configurando un entorno realmente mágico, un mundo aparte que inteligentemente es potenciado con la ayuda de la apropiada música con la que suele ser recibido el visitante.

Las ruinas de atlantes de Pechiguera
Las costas de Lanzarote comparten con las de Fuerteventura, La Graciosa y los islotes y peñascos cercanos pertenecientes al denominado Archipiélago Chinijo, la sugerente posibilidad de acoger restos submarinos de supuestas estructuras artificiales. Éstas habrían sido edificadas –según las propuestas más atrevidas– hace miles de años e irremediablemente vinculadas a la hipotética Atlántida. La zona de la Punta de La Pechiguera, separada de Fuerteventura por un brazo de mar y en cuyas inmediaciones se alza la emblemática Montaña Roja, es la más interesante en este sentido.

En 1981 un equipo de la televisión pública italiana RAI filmó los fondos marinos de esta zona y con ellos las formaciones de apariencia artificial que se ocultan bajo su superficie, tras serle comunicada su existencia por parte de submarinistas de la revista Mondo Sommerso. Las imágenes, que mostraban plataformas aterrazadas, escalones, pequeños muros y pasillos que aparentaban estar pavimentados, eran tan espectaculares que en su momento despertaron la suficiente expectación como para que se organizara una expedición española a la zona. Sin demasiadas pistas, finalmente el equipo de geólogos, biólogos marinos y periodistas localizó el lugar exacto tomando sus propias filmaciones, que pasarían a emitirse en TVE de la mano del documentalista Luis Pancorbo. Gracias al biólogo y especialista en fotografía submarina Prudencio Naranjo, integrante del equipo español, pudimos acceder a tales documentos y constatar –como suele ser la norma en estos casos– que el dictamen oficial sobre la naturaleza de aquellas supuestas estructuras era que se trataba de formaciones naturales. Una respuesta lógica y al mismo tiempo automática que se aplica a muchas de estas formaciones submarinas, pero que en este caso pasa por alto un detalle crucial: que la ubicación de esas formaciones coincide con una zona que hace unos ocho mil años se encontraba sobre la superficie. De acuerdo con los estudios geológicos de las costas canarias y sus fondos marinos, expertos como el paleontólogo Francisco García Talavera han demostrado que, antes del último deshielo, las islas de Lanzarote y Fuerteventura, junto a los islotes ubicados en sus proximidades, formaban un único territorio de 200 Kms de longitud, una masa de tierra uniforme que además extendía sus costas decenas e incluso centenares de metros en algunos puntos más allá de donde hoy se ubican. Las cercanas costas africanas y las peninsulares también eran sensiblemente diferentes a las actuales; de hecho, frente a los 95 Kms actuales en la última glaciación eran apenas 60 los kilómetros que separaban la costa canaria de la del continente africano.

En el terreno de las especulaciones, es plausible pensar en alguna cultura asentada en ese territorio insular, que se habría visto obligada a emigrar ante la subida del nivel de las aguas, lo que casaría en parte con la idea que tenemos de la Atlántida. Sin embargo, los prehistoriadores canarios, que no quieren oír hablar de continentes sumergidos y culturas ancestrales, difícilmente retrotraen el poblamiento de las Islas Canarias más allá de los 2.500 años, lo que hace muy difícil conciliar las propuestas, aunque no quiera decir en absoluto que el asunto pueda darse por zanjado. Las estructuras de La Pechiguera constituyen a nuestro juicio un capítulo no resuelto por el momento, en especial teniendo en cuenta otros indicios de similar factura que se encuentran en diferentes puntos de las islas.

lanzar2.jpg

Luces populares y lugares encantados
Un cambio de timón nos sitúa en nuestro recorrido por los misterios de Lanzarote en otro escenario muy diferente, el de la casuística insólita y el folklore mágico que impregna la isla. Una de las tradiciones de mayor impacto se localiza en el municipio de Yaiza, concretamente en torno a la que todavía es conocida por los mayores como la Playa de la Cruz, cerca del Castillo de las Coloradas. Desde allí y con Montaña Roja nuevamente como referente, se observaba hasta hace escasas décadas las evoluciones de un misterioso hacho encendido, una pequeña bola de luz que, tras aparecer súbitamente en el mar, se metía tierra adentro trazando un amplio recorrido, hasta volver de nuevo a las profundidades. Como sucede en el caso de la conocida Luz de Mafasca, en Fuerteventura, y a poco que prestemos un poco de atención al topónimo «Playa de la Cruz», el origen que los lugareños han atribuido a la misteriosa luminaria no es otro que el de la manifestación del alma en pena de un marinero que hizo leña con la madera de una cruz, condenándose por tal acto.

La presencia de estas luminarias no es exclusiva de este enclave lanzaroteño, aunque bien es cierto que la mayor parte de la casuística se concentra en esta parte de la isla, alcanzando hasta tierra adentro zonas como el de Las Breñas e incluso Montaña Roja y el Faro de La Pechiguera. Otros ejemplos de esa tradición mágica los encontramos a poca distancia, en una zona conocida como La Mulata, donde existe una cueva conocida por el mismo nombre –Cueva de la Mulata– considerada durante siglos como un lugar encantado, un enclave de magia del que «salían miedos», y donde muchos aseguraban ver siluetas de hombres que inmediatamente se desvanecían, una descripción similar a la ofrecidas por los aborígenes en las crónicas antiguas al referirse a los seres encantados que reverenciaban y vinculaban con los antepasados y el Dios Sol.

La observación de luces populares y más modernamente de OVNIs es, al igual que en el resto del archipiélago relativamente frecuente, y en las tradiciones populares no han faltado reseñas a brujas, duendes e incluso sirenas habitando riscos y salientes en la costa, relacionadas posiblemente con la antaño frecuente observación de focas monje y otros mamíferos marinos emparentados. Fue frecuente para la Isla de Lobos, y también para La Graciosa, isla ésta donde además también rondaba la tradición de una misteriosa luz, pero en esta ocasión vinculada con un supuesto tesoro escondido por marineros que se veían acosados por corsarios y que finalmente quedó enterrado y perdido en la Playa de las Conchas. No obstante, es en el bello municipio de Teguise, villa histórica y primera capital de la isla, donde lo misterioso parece cebarse con mayor interés. Y es que desde el siglo XVI se viene dando cuenta también en este municipio de la observación de luces populares, que recorrían el espacio comprendido entre las montañas de Tahiche y Maneje, a veces hasta en grupos de tres, como da cuenta un testimonio recogido por el tribunal de la Santa Inquisición nada menos que en el año 1581 y que, como es lógico, en el contexto de la época fue asociado al vuelo de las brujas.

El potencial arqueológico del municipio es de los más valiosos de la isla, con el Palacio de Zonzamas como expresión más llamativa, al registrarse elementos arqueoastronómicos significativos, y en sus empedradas calles no es extraño encontrar todo tipo de relatos mágicos que contribuyen a comprender la supervivencia hoy en día de celebraciones tan singulares como sus peculiares carnavales, conocidos como «los Diabletes de Teguise». Con ocasión de las carnestolendas, algunos vecinos se visten estrafalariamente con pantalón y chaqueta blancos decorados con rombos rojos y negros, aunque a veces su vestimenta presenta tan sólo líneas y puntos de dichos colores. Se atavían con unas llamativas máscaras que de la forma de macho cabrio evolucionaron a la caricatura de una cabeza de toro, de las que sobresalen unas largas lenguas, destacados dientes y ojos exageradamente dibujados. Durante su recorrido por las empedradas calles teñidas de historia, los lugareños evocan tal vez sin saberlo ancestrales ceremonias que buscaban alejar el mal y propiciar la abundancia, rememorando un tiempo en el que lo invisible y lo visible convivían de manera cotidiana en tierras lanzaroteñas.

lanzarote__towns_map31.jpg

Montaña roja, baliza de ovnis
A finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, el periodista J. J. Benítez logró que Lanzarote fuese conocida a nivel nacional e internacional por los avistamientos de OVNIs que tenían lugar en la isla. Fueron unos años en los que a través de sus libros o de sus reportajes en La Gaceta del Norte, se describían observaciones protagonizadas por policías, pilotos, técnicos, pescadores y lugareños, casos que siempre desconcertaban y que en alguna ocasión incluyeron la observación de humanoides. Uno de los puntos «calientes» era Montaña Roja, un volcán ubicado cerca de La Pechiguera en torno al que hoy se levantan urbanizaciones que casi permiten acceder a la cima sin esfuerzo. Hace treinta años el panorama era muy diferente y el periodista navarro, animado por las observaciones de luces extrañas en el interior del cráter comunicadas por pilotos, se animó a pasar varias jornadas en solitario en el lugar. Aunque sus experiencias narradas en Encuentros en Montaña Roja parecen tener un alto contenido subjetivo, también es cierto que en la citada obra incluyó documentos fotográficos que reforzarían la afirmación de que los OVNIs, por razones desconocidas, frecuentaban la emblemática montaña.

El espectro de Severino Bethencort
La más célebre de las casas encantadas de Lanzarote nos remite nuevamente a Teguise, al que fuese el hogar de Severino Bethencourt, hijo ilustre de la villa y alcalde de la misma. Cuenta la leyenda que al fallecer pidió a sus hijos que no vendiesen la casa, «porque él se iba a quedar incluso después de muerto». Al fallecer ignoraron la petición y tal contrariedad sería el motivo de que hoy esté encantada, concentrando fenómenos anómalos que ha hecho imposible la convivencia para la mayoría de de sus inquilinos. Los españoles, ingleses y alemanes que han comprado la casa coinciden en su testimonio: en la bodega de la planta baja se aparece un hombre vestido de negro y con sombrero. Además del espectro y del movimiento de puertas y ventanas, con frecuencia se escuchan pasos y ruido de útiles en la bodega, el lugar preferido del alcalde. Los lugareños narran la experiencia de una enfermera que se mudó a la casa junto a sus dos hijos. Una noche, mientras los pequeños estaban en la habitación escuchó risas, interrogándoles por el motivo de tanta diversión. Para su asombro, los niños le contaron como un «señor de negro y con sombrero estaba sentado en la cama, haciéndoles bromas». Despavorida, terminó poniendo en venta la casa.

No parece casual que la vivienda esté precisamente en la Calle El Duende, aunque es difícil determinar si este nombre es anterior o no a los fenómenos. Tampoco parece casual que la vivienda esté en una parte del pueblo ubicada en el cauce natural al que iban a parar los restos del cementerio cuando llovía de forma torrencial. A pocos metros de distancia, otro inmueble acumula posee fama de encantado, la Casa de «Las Inquisidoras», la sede de la Inquisición que tras ser restaurada se conocida como Palacio Espínola.

Por José Gregorio González

Categories: Articles · Opinion · Spain · en Castellano

Nazis en Canarias

January 10, 2008 · 1 Comment

flag1.jpg 

La pequeña tocaba el piano intentando que aquellos oficiales nazis no descubrieran su secreto. En un céntrico piso de Madrid en 1940, nuestra protagonista amenizaba con su música las reuniones de los militares alemanes de visita en España quienes, ajenos a la discreta testigo, conversaban sobre operaciones militares, estrategias y otros asuntos de su gobierno. Joachim von Ribbentrop, Ministro de Asuntos Exteriores, Albert Speer, arquitecto del Führer, y Wilhelm Canaris, Jefe de la Inteligencia Militar, solían frecuentar el lugar.

Aquel salón fue testigo de conversaciones por las que los aliados habrían pagado cualquier cifra. El secreto de la niña consistía en que entendía perfectamente el alemán, aprendido de su abuela austríaca. Muchos años después, ya anciana, los investigadores David Zurdo y Ángel Gutiérrez dieron con ella, rescatando de su memoria interesantes datos sobre aquel piso franco de los nazis en España. Entre lo que allí pudo escuchar destaca el relato sobre una expedición que los nazis preparaban a las Islas Canarias en busca de algún tipo de tesoro. En La Vida Secreta de Franco, los autores citan la anécdota, asegurando que se había fletado un submarino para realizar la misión, aunque lamentablemente la pista acaba ahí, sin posibilidad de seguirla, debido al carácter fortuito del comentario de los oficiales. La naturaleza del tesoro y los detalles de la supuesta expedición quedan en el ámbito de la especulación. No obstante, es un valioso dato que aporta una pieza más al rompecabezas de la intrahistoria del nazismo –en la que anidaron creencias ocultistas y empresas peregrinas– situando a Canarias en el tablero de ajedrez pangermanista del nacionalsocialismo.

Los guanches arios

Antes de sumergirnos en tan sugerente tema, debemos detenernos en el documentado interés que los nazis mostraron por los guanches, los antiguos pobladores de Canarias. Y es que, aunque la conquista de Canarias no concluyó hasta finales del siglo XV, desde al menos dos siglos antes se acumulaban las referencias sobre su existencia y las peculiaridades de sus pobladores. Los aborígenes canarios eran descritos en aquellas primeras noticias –como las aportadas por Giovanni Bocaccio– de manera un tanto romántica, realzando sus virtudes y poniendo de manifiesto su desconcertante refinamiento y desarrollo social y religioso, frente a las condiciones casi salvajes en las que se veían obligados a vivir por la limitación de recursos. Bocaccio explicó que eran de gran estatura, rubios y de ojos azules, estableciendo unos rasgos corroborados por otros cronistas en épocas posteriores y que, como el lector adivinará, se adaptan al prototipo ario que tanto codició Heinrich Himmler para las SS. Se trataba de una civilización desarrollada, a la que el medio natural había paralizado y hecho retroceder. Para cuando la arqueología y la antropología pusieron las cosas en su sitio, contextualizando estos rasgos predominantes dentro de otros mucho «más comunes», la figura del «buen salvaje» ya había cautivado a los estudiosos germanos, que no tuvieron reparo en adjudicarles un origen centroeuropeo, contemplándoles como descendientes de los pueblos que inspiraron la heroicidad de los mitos teutónicos.

Un papel destacado en esta vinculación entre guanches y germanos la estableció Franz von Löcher, escritor y viajero alemán que, por encargo de Luis II de Baviera, viajó a Canarias en 1873. Al más puro estilo de los nacionalistas que apenas dos décadas más tarde darían forma al movimiento ariosofista, del que se nutriría el ocultismo nazi, Löcher formuló en su libro Los germanos en las Islas Canarias (1886) la teoría de que los aborígenes isleños eran de origen germano y que, de hecho, guanches –o guarache como los cita– era una deformación del término wandches, que significa «vándalos».

Según su tesis, en el año 492 d.C. el pueblo de los Vándalos, de origen germano, ocupó el Norte de África conquistando Cartago y doblegando a los bizantinos. El general bizantino Belisario se tomó la revancha hacia el 533, aunque un nutrido grupo de vándalos logró escapar de las represalias. Parte de ellos se habrían establecido en el sur de Marruecos y el resto prosiguió su éxodo hasta alcanzar Canarias tras divisar el Teide. Su superioridad cultural y militar no encontró resistencia entre los nativos que ya habitaban las islas, imponiéndose también racialmente, aunque paulatinamente entrarían en retroceso, según Löcher, «al perder el uso de los metales y la construcción de embarcaciones (…). Su lengua se anquilosó y su cristianismo se deformó».

Ignoramos si su obra fue conocida por Hitler o los altos mandos del nazismo. Pero su difusión, en un momento en el que el pangermanismo nacionalista y la ariosofía cobraban fuerza, no debe ser despreciada y constituye un ejemplo del interés de los científicos alemanes de la etapa pre-nazi por la población prehispánica de Canarias. Además, sin ser un autor de culto, la obra de Löcher difícilmente podía haber pasado desapercibida, teniendo en cuenta que su obra más notable llevaba el título de La importancia del pueblo alemán en la historia universal. Un interés que también se dejaría notar, ya en plena gestación del nazismo y con una documentada influencia en el mismo, en la obra del historiador Gustav Kossina, quien apuntó la existencia de una gran oleada de pueblos indio-arios que a partir del tercer milenio a.C. habían dado origen a las culturas védica, zoroastrista, megalítica, griega y romana, ocupando el África bereber y alcanzando Canarias. Aunque su propuesta fue muy criticada, en torno a su figura se creó el Instituto Arqueológico de Marburg, que gozó de la simpatía del ideólogo nazi Alfred Rosemberg, por lo que no es descabellado pensar que, para entonces, Canarias empezara a ser un objetivo de interés en la búsqueda de los orígenes de la raza aria impulsada por la organización nazi Ahnenerbe o «Herencia de los ancestros».

nazis.jpg

¿Un tesoro templario?

Al mismo tiempo, los raciólogos alemanes fijaron su atención en los guanches a través de personajes como el antropólogo Eugen Fischer, quien en los años veinte se interesó por los aborígenes canarios, estudiando sus vestigios y rastreando la supervivencia de los rasgos físicos en la población de la época. Fischer, utilizado como fuente esencial por Hitler en su Meinf Kampf, escribió sobre los guanches: «son rostros de ángulo facial muy abierto, pómulos prominentes y base de la nariz algo hundida, de tipos de huesos bastos y de gran estatura, que se distinguen perfectamente de las razas mediterráneas». Su trabajo abriría el camino al etnólogo austríaco Josef Dominik Wölfel y a la antropóloga Ilse Schwidetzky, quien estudió los restos óseos y la población viva de las islas, corroborando la pervivencia racial entre los campesinos, conclusiones que coinciden con los planteamientos de los grupos völkisch, que veían en el campesinado alemán a los auténticos guardianes de la pureza aria.

Schwidetzky, cuyo retrato ocupa un destacado lugar junto al de Fischer entre los pioneros de la investigación de los guanches en las salas del Museo Arqueológico de Tenerife, mantuvo durante su juventud una colaboración con las publicaciones raciales cercanas al nazismo. La duda radica en saber si éstos y otros estudiosos acudieron a Canarias financiados por entidades nazis o si este movimiento simplemente se aprovechó de su trabajo, descontextualizándolo a su favor como hizo con otros estudios.

En cualquier caso, resulta sugerente que los antropólogos alemanes fijaran su atención en la tipología racial de los guanches, desde antaño descritos con los rasgos del ideal de hombre ario y, simultáneamente, los grupos ocultistas ariosóficos de los que surge parte del nazismo comenzaran a reescribir la historia germana, idealizando a sus antepasados y a sus dirigentes a rastrear los vestigios allí donde fuera necesario y a recuperar su raza, que consideraban divina.

Un dato más: la supuesta vinculación de Canarias con la mítica Atlántida. Si los ocultistas nazis –y líderes como Hess, Himmler o Rosenberg– estaban convencidos del origen atlante de los arios y no descartaban la posibilidad de su supervivencia en lugares aislados ¿no implicaba esto un motivo más para buscar en Canarias?
Como se explica en otro artículo de este dossier, en 1938 el naturalista Ernst Schäfer, acompañado por el doctor Bruno Berger, buscó en el Tíbet a los ancestros de la raza aria. ¿Qué les habría impedido hacer lo mismo en Canarias? En las inmediaciones del Tíbet los ocultistas nazis también ubicaron ciudades o reinos subterráneos, que buscaron siguiendo los testimonios de quienes aseguraron haber estado en ellos. Curiosamente, en el Barranco de Badajoz, en Güímar, se sitúa un relato apócrifo sobre una expedición alemana que buscó en las entrañas de este enclave mágico la entrada a una ciudad subterránea. ¿Se podría estar refiriendo el relato de la niña con la que comenzamos este artículo a esta supuesta expedición? Es imposible saberlo, como también lo es saber sí el tesoro tenía algo que ver con unas cuartetas de Nostradamus que, presumiblemente, aluden a un tesoro en Canarias vinculado con los templarios: «Puesto tesoro Temple, ciudadanos hespéricos / en aquel retirado lugar secreto / el Temple abrir… (…) Debajo dencina Guien, del cielo cortado, no lejos de allí está escondido el tesoro que durante largos siglos había sido amontonado».

Está documentado el interés nazi por las profecías del médico francés, así como la obsesión por templarios, teutones y otras órdenes de caballería pero ¿se referían estas cuartetas a un tesoro oculto por los templarios en Canarias? La pregunta más intrigante sigue sin respuesta: ¿encontraron los nazis los que buscaban en las islas?

Categories: Articles · Books · Holy Grail · Opinion · Spain · Templar Sites · en Castellano

Fernando de Toro-Garland con Nuevo Libro

January 7, 2008 · No Comments

italia.jpg

Editor del Globe con Fernando de Toro-Garland y esposa Dueña Paricia Oyarzun en Italia  

El próximo Martes, 15 de Enero, presenta en Madrid su nuevo libro “La Rosa del Desierto” el poeta, escritor, abogado y ensayista Fernando de Toro-Garland, Maestro Emerito de la Orden del Temple. Al acto tendrá lugar en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y será presentado por Juan Ruiz de Torres.

Autor de una vasta obra literaria que repasa desde estudios lingüísticos y literarios, hasta la poesía, el ensayo y la misma novela, Fernando de Toro-Garland es un nombre de referencia obligatoria en el mundo Templario moderno. Esta presentación marca un punto alto (uno más), en una vida dedicada al saber y a las artes, como profesor universitario en Estados Unidos y España, como promotor de encuentros entre autores, escritores y artistas y como autor de gran talento y sofisticación.

La presentación será a las 8 de la tarde en la Calle Leganitos, 10 - 1º Derecha, Madrid.

Categories: Books · Calendar Addition · Events · News · Spain · en Castellano

Calatrava la Vieja, el principio de la milicia de Dios

December 21, 2007 · No Comments

calat.jpg 

Sobre los soberbios muros, poderosos durante tanto tiempo a contener el violento oleaje de alarbes invasiones, abre surcos el labrador para cubrir tanto abandono y olvido con la corona de flores y espigas de la fecunda naturaleza. ¡Efímera condición de las obras humanas!”. Así concluye la historia de un castillo, el de Calatrava La Vieja, según cantaban los historiadores de la época. Ruinas y escombros del lugar que vio nacer la más importante Orden de caballeros, quizá con la de Santiago, que ha dado España: la Orden de Calatrava.

Este nuevo ejército religioso fue sucesor y heredero de aquel que llegó hasta el mismísimo Jerusalén y que acabó sus días entre intrigas de reyes y Papas: el Temple. Los templarios, en 1200, abandonaron la plaza, Calatrava la Vieja, que hacía marca entre la España cristiana y la musulmana, ante la eminente amenaza sarracena. Entonces, ante la súplica del monarca –Don Sancho–, un abad y un monje crearon un cuerpo religioso-militar que despertó al final, al igual que sus antecesores, el recelo de las más altas instancias.

Luchas árabes

Cerca del actual Carrión de Calatrava, los musulmanes levantaron una fortaleza militar para defender el importante camino que unía las ciudades de Toledo y Córdoba. Un gran castillo en el que hoy se están haciendo excavaciones arqueológicas y que aguanta aún la huella de la época árabe. Fue, dicen las piedras y las crónicas, una plaza al más puro estilo musulmán, que contó con mezquita, baños, tiendas… y sobre la que existen escritos que ya la mencionan en el año 785. El Guadiana –siempre el agua– se observaba desde las almenas, y su poder, aun cuando ya está bastante derruido, se aprecia entre sus restos. Una primera lucha interna entre el poder árabe de Toledo y Córdoba llevó al castillo a la destrucción; luego fue el emirato de Córdoba el que volvió a apuntalar sus muros y convertir Qal’at Rabah –como se conocía en época árabe– en una ciudad amurallada, convertida en una isla en medio de la meseta castellana por la construcción de un foso de agua que rodeaba todo el recinto.

Llegan los cristianos

La plaza, estratégicamente vital para la reconquista, la tomó por primera vez el rey Alfonso VI, en 1147. Tres años después la fortaleza fue otorgada al Temple para su defensa. Según consta en la propia prospección arqueológica, ésta fue la primera edificación templaria en el reino de Castilla y León. Rápidamente, los nuevos moradores levantaron una iglesia, con ábside en forma de herradura, un poco inclinada hacia un lado, que simboliza la cabeza de Cristo desvanecida en la cruz.

Sin embargo, los arduos caballeros templarios no consiguieron defender la fortaleza y ante el numeroso ejército musulmán que amenazaba sus muros decidieron abandonarla antes de presentar la, a su juicio, inútil batalla. Entonces, el rey Sancho III reunió a su consejo de nobles y pidió voluntarios para defenderla. Fue, dice la historia, un monje y caballero, fray Diego Velázquez, el que convenció al abad de un monasterio navarro, don Raimundo, para que reclamara la fortaleza como propia. Nadie más habló, la plaza ya tenía dueño. Un suicidio, pensó el resto. Corría el año 1158.

Según las crónicas, don Raimundo de Fítero y fray Diego Velázquez reunieron en poco tiempo un ejército de monjes y caballeros de más de 20.000 soldados. La llegada de las ordas cristianas convenció a los musulmanes de hacer el camino inverso de los templarios y desistieron de intentar tomar la fortaleza. Calatrava La Vieja había sido salvada. Ahora tenía otros dueños.

La nueva Orden estuvo sometida a la regla de san Benito. Del aspecto espiritual se encargó el abad, Raimundo de Fítero, mientras que el militar era asunto de Diego Velázquez, que además de monje era un arduo guerrero. El primero tuvo que hablar con la congregación del monasterio de Fítero y con la abadía de Scala-Dei en Francia, de la que emanaba la autoridad de la congregación para atenuar los preceptos de una nueva Orden en la que armas y oración se daban la mano –algo no reconocido por el Císter–.

Pocos años después, en 1163, la muerte del abad en el castillo convento de Ciruelos y una difícil situación política en Castilla, acabaron con la “sublevación” de los guerreros sobre los religiosos, que no querían estar gobernados por un abad. Tras un periodo convulso, los monjes se retiraron de Calatrava La Vieja y marcharon a Ciruelos o a Fítero. Desaparecido también fray Diego Velázquez, nombrado abad de otro monasterio, la Orden tuvo por fin a su primer maestre, don García, cuya primera misión fue la de marchar a Francia a pedir reconocimiento y, en parte, independencia del Císter; y luego a Roma, donde el Papa, Alejandro III, concedió el 25 de septiembre de 1164 la primera bula que reconocía la creación, ya sí propia, de una “milicia de Dios”. La Orden de Calatrava era independiente.

calatrava.jpg

De Alarcos a las Navas de Tolosa

Llegaron entonces años de luchas, posesión de nuevas tierras y más poder. Dos batallas marcaron el destino de Calatrava La Vieja. La primera, la dura derrota de Alarcos. En 1195, Alfonso VIII, su ejército y caballeros provenientes de las Órdenes de Calatrava y Santiago, sufrieron una severa derrota a mano de los almohades. Mucha sangre de los calatravos se derramó en aquella batalla. Tanta, que la fortaleza que les vio nacer fue abandonada y recuperada por los musulmanes; y tanta, que la cruz negra que era emblema de la Orden pasó a ser roja, dicen algunos que en recuerdo a tanta sangre derramada.

Pero no desapareció la Orden; sólo se replegó. Mantuvo parte de sus posesiones y se rearmó, al igual que los ejércitos de Alfonso VIII. El rey, obsesionado con vencer a los almohades, declaró una guerra santa que apoyó el Papa. Había que expulsar a los musulmanes y para ello, en 1212, una gran ejército cristiano los derrotó en la célebre batalla de las Navas de Tolosa, lo que supuso el principio del fin de Al Andalus.

Antes de esa batalla, la cruzada cristiana tomó de nuevo el castillo de Calatrava La Vieja, en un asedio que, sin embargo, hizo que muchos cruzados europeos volvieran a sus casas defraudados por el pacto que hizo el rey Alfonso con los musulmanes. El monarca permitió una retirada de las tropas almohades a cambio de la fortaleza. El recinto, ya bastante deteriorado por las disputas, volvió a manos de la Orden que lo supo defender cuando quedó expuesto al olvido. Sin embargo, el tiempo se cobró su factura y los calatravos edificaron una nueva fortificación, más al sur, en el año 1218. Construida por los prisioneros musulmanes de Las Navas, nació Calatrava La Nueva, sede que ya nunca abandonarían.

in Akasico.com

Categories: Articles · Crusades · Opinion · Religion · Spain · Templar Sites · en Castellano

Los radicales islámicos también atacan el deporte europeo

December 18, 2007 · No Comments

screenhunter_101.jpg 

Parece que la desfachatez y fanatismo de los musulmanes no tiene límite. Al maltrato de mujeres y homosexuales, el empleo de la violencia contra los niños o el terrorismo internacional, se une también una ofensiva que pretende imponer la sharia en Europa.

La última, ha sido atacar al deporte europeo. Barsia Kaska, un abogado turco experto en derecho europeo, ha solicitado que la UEFA imponga una sanción al Inter de Milan por llevar una camiseta que atenta contra el Islam. Ocurrió en el partido de Liga de Campeones, que enfrentó al equipo italiano contra el Feberbahce turco, en el estadio de San Siro el pasado 27 de noviembre.

Kaska, seguidor del Fenerbahce, vio cómo su equipo perdía ese partido por 3-0. Pero más le dolió ver la camiseta que portaba el Inter: una enorme cruz roja sobre fondo blanco.

Su imagen ha sido portada en varios medios turcos, acompañada casi siempre de otra: la de un templario, perteneciente a la orden de los legendarios monjes soldados, fundada poco después de la conquista de Jerusalén (1099), en la primera cruzada y que estaba, según cuenta la leyenda, en posesión nada menos que del Santo Grial.

“Esta cruz me recordó a los días sangrientos del pasado”, indica Kaska. Y, tras ver la derrota, presentó una denuncia ante un juzgado que remitió a los comités disciplinarios de la UEFA y la FIFA, en Suiza, pidiendo la anulación de los tres puntos conseguidos por el Inter por “manifestar de forma explícita la superioridad racista de una religión”, según recoge la propia denuncia.

La camiseta protagonizó el editorial “¿Cómo lo permitió la UEFA?”, del célebre comentarista Mehmet Y. Yilmaz, un día después de la paliza italiana al Fenerbahce. “¡Los tres goles de este Inter cruzado deberían ser eliminados!” fue el titular elegido por la redacción de deportes del rotativo islamista Radikal.

CABALLEROS TEMPLARIOS

Los Caballeros Templarios o La Orden del Temple fue una orden medieval de carácter religioso y militar cargada de tintes legendarios, nacida después de la primera cruzada. Fue fundada en Jerusalén, en 1118 por nueve caballeros franceses, con Hugo de Payens a la cabeza.

En sus inicios su denominación oficial fue Orden de los Pobres Caballeros de Cristo (Pauperes Conmilitones Christi); pero más tarde fueron conocidos comúnmente como Caballeros templarios o Caballeros del Templo de Salomón (Milites Templi Salomonis), denominación surgida tras instalarse en el antiguo templo de Salomón. La designación de Orden del Temple es la traducción al francés de la denominación en latín, siendo muy extendida dados los amplios lazos Templarios con Francia.

in Minuto Digital

_______________________________________________________________

El escudo del Barça, religiosamente incorrecto

1197741343_0.jpg 

La cruz de San Jorge presente en el escudo del Barcelona ha provocado en los últimos días una gran controversia en los países islámicos, que ven este símbolo como un recuerdo de las Cruzadas. Las autoridades de Arabia Saudí han ordenado retocar el escudo de tal manera que sólo aparece el brazo vertical de la cruz.

Según una información de ‘La Vanguardia’, basada en el testimonio de dos ciudadanos españoles residentes en Riad, en la capital saudí es imposible comprar una camiseta del Barça con el escudo oficial.

Además, el diario asegura que las prendas culés con el escudo “religiosamente correcto” se pueden adquirir también en otros países islámicos como Argelia.

Meras falsificaciones

El club, no obstante, asegura que tal modificación de su emblema no es sino una mera falsificación, a la que es completamente ajeno y ante la que no puede hacer nada.

“Todas las camisetas oficiales que salen del Barcelona no tienen ningún tipo de retoque en los escudos, así que estos de los que se habla son una simple falsificación contra la que no podemos hacer nada”, explicó a EL MUNDO Jordi Bardia, portavoz del club azulgrana, quien precisó además que este tipo de equipaciones sólo se pueden adquirir en circuitos comerciales no oficiales.

Lo cierto es que no es la primera vez que fútbol y religión se entremezclan. El actual portero del Deportivo de La Coruña, el israelí Dudu Aouate, judío practicante, pidió a su anterior club, el Racing de Santander, que en su uniforme no figurara una cruz que el conjunto cántabro llevaba como parte del anagrama de un patrocinador. O el pasado 27 de noviembre, cuando el Inter de Milán recibió al Fenerbahçe turco en San Siro luciendo una camiseta blanca con una cruz roja, que recuerda el centenario del club y que fue criticada por la prensa turca.

in El Mundo

Categories: Articles · Crusades · Italy · News · Opinion · Spain · en Castellano

Peñiscola - Templarios pasado, presente y futuro

December 17, 2007 · No Comments

pict2340.jpg

La verdad es que nada podía haberme preparado para lo que iba a experimentar en Peñiscola. Ya había visto una o otra foto del castillo y lo creía pintoresco. Cuando recibimos en la Chancillería una invitación para visitarlo e impartir una conferencia sobre nuestra Orden, lo aceptamos con entusiasmo, tan solamente con la idea de cumplir un paso más de nuestra obra de divulgación de los principios y historia Templarios. Pero las duras rocas y los peñascos más agrestes que soportan su bello castillo han moldado por su impenetrabilidad el espíritu y la argucia de dos compañeros que nos han recibido de brazos abiertos y, en un par de horas, se han convertido en fieles amigos de toda la vida. Más que bellas paisajes, más que el gusto de pasar mi mano por la rudeza del granito y sentir la historia, más que mirar el horizonte abierto del mar desde las altas murallas de una torre Templaria, he regresado más caballero, más hermano todavía, hermano del lugar y sus custodios.

Antes de marchar y hacer los más de 1.200 km que me separan de Peñiscola, he mirado que decía Atienza sobre esta plaza fuerte: “castillo y lugar junta al mar, puesto a disposición de los templarios desde 1233, año de su conquista. Pasó a la Orden de Montesa en 1319. Es monumento nacional en la actualidad y entró por derecho propio en la Historia por haber servido desde 1409 de refugio postrero y de sede pontificia al papa cismático Benedicto XIII, el Papa Luna. Con la cantidad de reformas que sufrió, y a pesar del buen ambiente que permite disfrutar (el castillo es meta obligada de todos los turistas que pasan por aquella zona), hoy es más importante su recuerdo que su apariencia. Y, dentro de ese recuerdo, tiene parte fundamental la coincidencia de su singladura, que no por esta sola circunstancia hace pensar en un ideario templario o templarista en la figura del papa, que recibió aquella donación de los caballeros de Montesa, los herederos de los bienes templarios en el reino de Valencia.”

Pocas líneas. No suficientes para hacer-me soñar. Vamos, que es tarde.

La conferencia la impartimos yo - el Canciller de la Orden, y Fr+ Manuel Quintanilla - Prior General de España. Decidimos ser breves y “cistercienses” (o sea, no usar demasiadas “decoraciones”) sobre el periodo histórico entre 1118 - 1314 , porque es aquél más conocido por la mayor parte de la gente. Después disertar un poco sobre el Pergamino de Chinon y sus implicaciones históricas, pasando de seguida para las líneas de continuación templaria, enfocando particularmente la nuestra y el siglo XVIII. De manera muy clara y totalmente inhabitual entre los varios grupos que hoy se denominan “templarios”, discurrimos sobre cada línea, llamamos falso a lo que es falso (carta de Larmenius, etc.) y explicando la causa de movimientos de denominación “templaria”, pero de origen muy distinta. Terminamos con una descripción en detalle de las ramas OSMTH y OSMTHU de la Orden hoy, así como su trabajo en el dominio político, humanitario, académico, artístico, espiritual y iniciático. Después se abrió una sesión de preguntas por parte del publico que ha sido la parte más estimulante de toda la conferencia.

Aquí iremos publicar el texto de la conferencia, ya que acaba por contestar a varias de las preguntas que muchos visitantes del “Templar Globe” se han colocado sobre nosotros.

Pero, más que hablar, hemos ido a Peñiscola mirar y escuchar. Y lo que hemos visto y escuchado nos ha dejado perplejos. La torrente de pensamientos que se ha suelto es increíble, y las asociaciones de puntos de la historia que hemos tardado tantos años en conocer con lo que guardamos sobre los Templários, nos han dejado muy interesados en profundizar nuestro conocimiento sobre el castillo de Peñiscola y extender a nuestros hermanos - no solamente en el Priorato de España, sino a nivel mundial - la reflexiones y las sensaciones que allí hemos vivido.

Así, en las próximas semanas iré pasar a escrito algunas de ellas, en Castellano e Inglés, para publicarlas aquí en el Templar Globe. Hoy tan solo quiero dar mis gracias a Jordi Pau Caspe, director del castillo y su custodio amantísimo y defensor intrépido por su amable recepción y a Lorenzo, nuestro dedicado guía con quienes mucho hemos aprendido sobre esta fascinante historia. Y, en conjunto, a los dos, por nos haber hecho soñar y volver a una época lejana en la cual encontramos respuesta a muchas de las inquietudes de la vida moderna. En un dado momento, mirando los ojos brillantes de uno y otro, que, con gestos largos y palabras entusiastas nos introducían a los secretos de la maravillosa construcción Templaria, me acuerdo de revivir los tiempos de niño en que iba de mi casa a la casa de un compañero mío y juntos construyamos reinos y, en caballos imaginarios, vivíamos las aventuras de una Avallon que no conocíamos aún. Se la presencia mística de la Divinidad se siente como una alegría incontrolable, un ardor inexplicable en el pecho, una fuerza interior que guía nuestro pensamiento hacia lo más sublime y a menudo nos deja sin poder articular palabra, esa la he sentido en Peñiscola aquella tarde.

Gracias por vuestra generosidad.

Volveremos pronto.

Categories: Articles · Events · Magisterial Council · News · Templar Sites · en Castellano

Peñiscola - Conferencia el dia 15

December 13, 2007 · No Comments

peniscola10.jpg 

El próximo día 15 de Diciembre, Sábado, tendrá lugar en el Castillo Templario de Peñiscola una conferencia sobre la Orden del Temple con el titulo: “Orden del Temple, Pasado, Presente y Futuro”. La conferencia será impartida por S.E. Manuel Quintanilla, Prior General de España e Luis de Matos, Canciller Internacional de la OSMTHU - miembros del Consejo Magistral, integrada en las conmemoraciones de los 700 años del Castillo, organizadas por la Diputación de Castelló y el Castillo Templario de Peñiscola.

La conferencia tendrá lugar en el Salón Gótico, por las 18 horas.

El Castillo Templario-Pontificio de Peñíscola es la fortaleza que ocupa la parte máselevada del peñón sobre el que se sustenta la antigua ciudad de Peñíscola. Situada al norte de la Comunidad Valenciana, dentro del mar, es Peñíscola toda ella una fortaleza completamente amurallada, unida a tierra por una estrecha lengua de arena, que antiguamente desaparecía cuando había tempestad y que hoy esta ocupada por la ciudad nueva que es centro turístico de primer orden.

Esta imponente fortaleza se comenzó a construir en 1294 y fue terminada doce años después en 1307. Quienes poseían recursos y poder en aquellos tiempos para emprender y concluir tan rápidamente una obra de esta magnitud no eran otros que los enigmáticos caballeros Templarios. Edificaron el castillo a imagen y semejanza de los que antes habían construido en Tierra Santa. El monumento conserva en la actualidad todas las particularidades de una obra templaria siendo uno de los mas claros exponentes de dichas características.

Sobria y robusta edificación, que ha llegado a nosotros en perfecto estado de conservación, aunque le falte una cuarta parte que se destruyó en 1814; en el transcurso de la guerra de la Independencia. Condenada a un duro e implacable sitio por parte de las tropas del General Elio que intentaban recuperar la ciudad ocupada por los franceses. Hubieron de someterla a un furibundo bombardeo que asoló gran parte del caserío que rodea el castillo y parte de la fortaleza, dejando las marcas de los proyectiles en todas las murallas.

El Castillo Templario-Pontificio de Peñíscola comparte con el Vaticano y el Palacio de los Papas de Aviñón el privilegio de haber sido Sede Pontificia; una de las tres que ha habido a lo largo de la historia. Muchos autores lo describen como monumento singular, único y así es ya que cualquier persona puede visitar, en España, gran cantidad de castillos, algunos templarios, como este. Ubicados en una roca, casi dentro del mar, algunos. Pero que hayan podido participar en un momento de la historia de Europa como fue el Cisma de Occidente, desde el privilegiado puesto que le confirió ser una de las tres sedes pontificias que a lo largo del dramático proceso hubo en el mundo cristiano, tan solo Peñíscola, en toda España, y sobre todo su Castillo, jaula de oro donde se recluyó Benedicto XIII, solo este.

Fue esta la época más importante de los más de 700 años que tiene la fortaleza. Sin lugar a duda, los años en que sirvió de refugio al Papa Luna. Para poder entender la personalidad de tan insigne figura, fundamental en la historia de Europa, se han de recorrer sus austeras salas, sobrios patios y adustas torres, todo el conjunto rodeado por el omnipresente Mediterráneo, del que Benedicto fue Papa: el Papa del Mar.

Hoy el Castillo Templario-Pontificio de Peñíscola es un foco de atracción turística y cultural, más de 330.000 visitantes al año. En él, convertido en un prestigioso Centro Cultural que alberga numerosas exposiciones plásticas, el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola, Congresos, Conferencias, etc… . Destacan entre las muchas actividades: El Festival de Música Antigua y Barroca que se lleva a cabo durante la primera quincena de agosto. El ciclo de Conciertos de Música Clásica que cubre parte del mes de septiembre y el Festival de Teatro Clásico que desarrolla sus sesiones a lo largo de los meses de julio y agosto.

En definitiva, este edificio que desde el 4 de junio de 1931 es Monumento Histórico-Artístico Nacional, recoge entre sus muros más de 700 años de existencia, convirtiéndose, para el visitante, en una puerta por la que acceder a la vivencia de su historia y un lugar perfecto para el disfrute del ocio y la cultura.

Programación de las Conmemoraciones.

Categories: Events · Magisterial Council · News · Spain · Templar Sites · en Castellano

Entrevista a Jorge Molist

December 10, 2007 · No Comments

jorgemolist1.jpg 

Tras el éxito de “El anillo”, “la herencia del último templario” (Martínez Roca) con más de 200.000 ejemplares vendidos en España, y traducido a veinte idiomas, Jorge Molist obtiene el Premio Alfonso X el Sabio 2007 con una novela histórica ágil en la que encontramos herejías, trovadores, griales, cábalas y otros misterios medievales…

¿Cómo surgió La reina oculta?

Para mi el libro es un elemento mágico. Hay obras que buscamos y hay otras que nos encuentran. Hay relatos que inventamos y otros que de alguna forma existían antes de ser escritos: nos seducen y hacen del escritor un mero instrumento para darles vida.

Siento que eso me ocurrió con La reina oculta. Todo empezó en París callejeando por el barrio latino. Entré en una librería y de repente me encontré con un libro titulado La chanson de la croisade albigeoise –Cantar de la cruzada contra los albigenses–. La obra es una narración de los trágicos sucesos que tuvieron lugar durante la cruzada de 1209, escrita en lengua occitana original –junto a su traducción al francés– por el clérigo navarro Guillermo de Tudela, quien fue testigo presencial de los hechos.

Estaba yo ocupado en otras cosas en ese tiempo y después de leerlo lo puse a dormir en un estante. Pero el libro se resistía al sueño haciéndome sucumbir a su llamada, fascinado por aquella historia. El relato me emocionaba. De vez en cuando, recitaba en voz alta los versos en occitano del cantar, aún sin entenderlos del todo, sólo por oír la voz del tiempo, que viajaba ochocientos años para llegar hasta mí.

Un par de años después, sobre el año 2000 ó 2001 estaba en la feria de los libreros de Girona cuando otro libro me sedujo de la misma forma: Cátars i trobadors –Cátaros y trovadores–. Se trata de reproducciones históricas en dibujos, con texto de tres autores, realizadas por Francesc Riart. En ellos aparecen los mismos protagonistas del cantar, escenas de las batallas, de las ciudades, etc.

Así que, por un lado tenía la historia y por otro, las imágenes. A partir de ahí se fue cociendo la trama y los personajes de La reina oculta, aunque en realidad ya existían ocho siglos antes de que yo empezara a escribir.

Hay libros brujos, historias con magia; y yo quiero creer que este relato estaba esperando a quien lo escribiera y que yo fui el afortunado.

Pero tras la novela hay un intenso trabajo de documentación…

Sí, claro. A la magia hay que ponerle trabajo: he recorrido un par de veces los escenarios donde acontecen los hechos y han sido casi cincuenta los libros que me han ayudado a una reconstrucción meticulosa y fiel de la época, para poder montar sobre ese entramado de guerras y pasiones una historia que mezcla los contenidos estrictamente históricos con la ficción. Ha sido un trabajo bastante intenso. Además, el hecho de que el jurado del Premio Alfonso X el Sabio de novela histórica haya concedido a La reina oculta el primer premio me llena de satisfacción y me hace confiar en que el libro gustará a los lectores.

Un personaje real y fundamental para la trama histórica de la novela es el papa Inocencio III…

Doscientos años antes de que éste accediera al trono, el poder que poseía el emperador alemán era enorme: ponía y quitaba papas. Con el tiempo, el representante de la Iglesia quiso convertirse también en un señor feudal y tener poder político para, entre otras cosas, no padecer las influencias germanas. De alguna manera era “la nobleza romana”. Era una cuestión de seguridad propia, tenía sus tierras, sus ejércitos y sus aliados.

Inocencio III, además de ser noble, venía de una saga de papas. Su tío, el papa Clemente III, fue quien le instruyó sobre todas las intrigas y entresijos para acceder a la silla de San Pedro, poder gobernar y restaurar la autoridad papal en Roma. Incluso llegó a proclamar una bula papal donde afirmaba que “él estaba por debajo de Dios, pero por encima de cualquier otro hombre”, síntesis de su doctrina teocrática que le llevaría a intentar imponerse como emperador de Europa.

Durante su mandato proclamó dos nuevas cruzadas: la Cuarta, que terminó por dirigirse a Constantinopla, y la otra, conocida también como Albigense, destinada a acabar con las herejías, sobre todo la cátara en Occitania, que amenazaba la doctrina única del papado. Fue la primera cruzada contra cristianos y católicos.

t292101a.jpg

¿Su obsesión era erradicar las herejías o existían otras pretensiones?

En Occitania y también en el norte de España se estaba viviendo un renacimiento antes del Renacimiento. Era un momento en el que apareció el concepto del amor romántico y las figuras de las grandes damas del amor cortés. Se ritualizaron una serie de comportamientos, entre ellos el cortejo y el arte de los trovadores, y apareció una sociedad muy tolerante y liberal, algo que resultaba tremendamente popular, incluso en temas de creencias religiosas, con abiertos debates teológicos en los mismos castillos de los grandes nobles entre cátaros, católicos e incluso judíos.

Todo ello suponía un grave desafío para los deseos de expansión del Papa. Inocencio III ansiaba el poder espiritual y el poder político, y en Occitania se le estaban resistiendo ambas cosas. Su pretensión no era tanto perseguir a los herejes como eliminar ese tipo de sociedad y a los nobles poderosos que no le obedecían.

Es más, yo creo que la cruzada fue contra la tolerancia que había en ese momento y no contra la herejía religiosa.

¿Cuál es la parte esotérica, oculta en la obra?

En ese aspecto podríamos calificar a la misma de itinerante, porque junto al camino de la cruzada, visita los grandes paradigmas de la época: el amor cortés con sus diferentes artes y estrategias; las diferentes “herejías”, entre las que sobresale la ideología y enseñanzas cátaras; los templarios a través de un personaje que está vinculado a la tradición de los caballeros de Sión; los eclesiásticos, como Arnaud Amalric, a quien la historia atribuye la famosa frase durante el asedio cátaro a la ciudad de Béziers, “Matadlos a todos, que Dios ya reconocerá a los suyos”, o como Domingo de Guzmán, quien caminaba descalzo por los caminos predicando y no aceptaba ni la violencia ni otras armas que no fueran los buenos ejemplos; también la tradición judía de la Cábala, el reino de Septimania y la capacidad de creación de los golem, únicamente asequible para el poseedor de un gran poder espiritual; y finalmente, cómo no, aparece el simbolismo del Grial, tanto en la representación de la sangre real, como el uso de la misma para obtener la legitimidad del poder político y esotérico.

¿Cómo definirías a la novela?

La reina oculta es una novela épica –en tanto que se desarrolla en el contexto de una cruzada–, tiene un gran punto de intriga política y esotérica, y es histórica estrictamente cuando sigue a la Canción de la Cruzada, que es un documento histórico real. Pero por otra parte, la obra trata de emociones. Yo no he querido hacer un ensayo histórico sino que he puesto como narradora a una dama joven que habla de sus sentimientos cuando ve a su civilización brillante y a todo cuanto quería arrasado. Es una novela que visita los grandes iconos de la Edad Media bajo un sentido de “pico y aventura” todo el tiempo. Tanto por la acción, pues es de ritmo muy rápido y ágil, y por las emociones que despiertan los personajes, creo que he logrado lo que quería: enganchar al lector y que se divierta leyéndola.

¿Es difícil compaginar la dirección de empresas con la labor de escritor?

Tener la escritura como pasión y desarrollar en paralelo una actividad distinta que proporciona los recursos necesarios para sobrevivir tiene sus ventajas e inconvenientes. Un inconveniente obvio es la falta de motivación que da la necesidad; y la ventaja más evidente es la misma: no hay prisa.

Así cuando busco información para mis novelas tiendo a pasarme días investigando algo que al terminar la obra quizá no aporte más que una línea de texto, sólo por el placer de la curiosidad satisfecha.

David E. Sentinella

Categories: Articles · Books · Interview · Opinion · Religion · en Castellano

Los Templarios y el Reino Perdido

December 4, 2007 · No Comments

file.jpg

 En el siglo XII diversos reyes europeos recibieron una carta firmada por un tal Preste Juan, quien se autocalificaba regente de un misterioso reino situado en las tierras de Oriente y en el que habitarían seres mágicos. En El fantástico Reino del Preste Juan (Aguilar, 2007), obra fascinante de la que extractamos el siguiente artículo, su autor descubre en el documento una serie de claves esotéricas que apuntan hacia la Orden del Temple.

Varias misivas, escritas por un personaje que se hacía llamar Preste Juan de las Indias, llegaron a manos de importantes líderes políticos y espirituales en 1165, entre los que se incluían el emperador de Sacro Imperio Germánico, Federico Barbarroja; el emperador bizantino de Constantinopla, Manuel Comneno; Luis VII, rey de Francia; el monarca luso Alfonso Enriques y el Papa Alejandro III de Roma. El misterioso documento –cuyo remitente aseguraba que vivía en alguna parte de la difuminada geografía de Oriente– aludía a las enormes riquezas y gran poder que ostentaba su autor, el Preste. Este rex et sacerdos (rey y sacerdote) se confesaba cristiano, aunque algunos creyeron que pertenecía en realidad a la herejía de los nestorianos.

Los receptores de la carta vieron en el poderoso rey cristiano un excelente aliado para luchar contra los musulmanes. La respuesta del Alejandro III a la misiva del Preste se demoró casi cinco años, pero contó con un mensajero de lujo: su médico personal, un tal Phillipus. Nada se sabe del resultado de este viaje.

La espesa niebla del tiempo ocultó este curioso episodio. La misiva, en la versión destinada al emperador de Constantinopla, empezaba así: «El Preste Juan, por virtud y la gracia de Cristo Jesús, rey de todos los reyes cristianos y señor de todos los hombres de la Tierra, salud y gran amor envía al muy gentil Emperador, defensor de Constantinopla. Sabed que le desea salud para que prevalezca y conquiste grandes riquezas (…) Soy Señor de los Señores y supero en toda suerte de riquezas a las que hay bajo el cielo, así como en virtud y en poder a todos los reyes del universo mundo. Setenta y dos reyes son tributarios nuestros. Cristiano devoto soy y a los cristianos pobres que, en cualquier parte se hallan bajo el imperio de Nuestra Clemencia, los protejo».

Más adelante, el documento aludía a los habitantes del enigmático reino: las míticas mujeres amazonas, los pueblos condenados de Gog y Magog y hombres salvajes, además de centauros, unicornios y dragones adiestrados por sus súbditos. Cuando leí por primera vez la carta del Preste Juan me percaté de que su contenido estaba pergeñado de términos alquímicos, lapidarios medievales y, quizá, un mensaje críptico dirigido a la cristiandad. Alquimia de la inmortalidad.

Es posible que parte del mito del Preste Juan se gestase en la India. Sus habitantes creían en la estrecha relación entre el oro y la longevidad, un asunto que parecía interesarle al Preste especialmente. Los hindúes desarrollaron una «alquimia de la medicina», disciplina centrada en el estudio de la inmortalidad y del espíritu. Precisamente, en los dominios del rex et sacerdos existiría una fuente de la eterna juventud. La versión de la carta alude a un «palacio de la inmortalidad», perteneciente al Preste Juan, que una misteriosa voz ordenó construir a su padre. La obsesión de los alquimistas europeos por la transformación de metales viles en oro puede explicar, en parte, que en la carta se mencione reiteradamente la posesión de este metal. Pero la pista decisiva para confirmar el carácter alquímico de la misiva es la extensa referencia al mítico unicornio, importante elemento en el contexto de la alquimia, pues representa la naturaleza doble —divina y demoníaca— del mercurio, el cual actúa como agente de la transmutación.

licorne.jpg

Según cierta leyenda, la Piedra Filosofal se encuentra bajo el cuerno del unicornio, también considerado un poderoso antídoto contra venenos. La misiva del Preste se refiere a unicornios de tres pelajes: rojo, blanco y negro. «Sin embargo, los blancos tienen más fuerza que los demás, ya que combaten al león, aunque el león los mata», leemos en uno de los fragmentos. Está comprobado que estos tres colores se refieren a las tres etapas fundamentales de la alquimia: el nigredo (Obra en Negro), el albedo (Obra en Blanco) y el Rubedo (Obra en Rojo). La poder de las piedras preciosas El poder del Preste estaba relacionado con la posesión de gemas o piedras preciosas. En las cartas se citan algunas con propiedades mágicas y terapéuticas. La clave de estas menciones se encuentra en unas obras medievales llamadas lapidarios, que contenían abundante información sobre las gemas y sus capacidades mágicas, médicas y herméticas. La base de dichos textos es que los astros son capaces de proyectar sobre las piedras preciosas una serie de virtudes o desgracias, susceptibles de ser absorbidas por el ser humano que entre en contacto con éstas.

En la alquimia se asocian determinadas piedras y minerales con poderes cosmológicos y astrológicos. Según las cartas del Preste, el jaspe se utilizó en la construcción de los peldaños que daban acceso al monumental «espejo que todo lo ve». De acuerdo con los lapidarios, el jaspe tiene la facultad de confortar el espíritu y mejorar la vista. En la carta latina del Preste Juan se menciona, por encima de otras, a la esmeralda: «En nuestra mesa comen a diario treinta mil hombres, además de los que entran y salen (…). Esta mesa es de esmeraldas preciosas y la sostienen dos columnas de amatista. Por la virtud de esta piedra, nadie que se siente a la mesa puede embriagarse». Además, el Preste Juan poseía un cetro de esta misma piedra preciosa, que varios autores han relacionado con el Santo Grial, pues una versión afirma que el sagrado vaso estaba fabricado con esmeraldas. Así, el mito del rex et sacerdos se relaciona con el cáliz de la Última Cena. Quizá por este motivo, el caballero templario y trovador von Eschenbach escribe su poema Parzival sobre la leyenda del Rey Arturo y el Grial, introduciendo en el relato la figura del Preste Juan.

Los Templarios: autores de las cartas

Esta es la hipótesis que defiendo en mi libro “El fantástico Reino del Preste Juan”. Para ello me baso no sólo en un profundo análisis de las misivas, sino también en un estudio del contexto histórico en el que se divulgaron. Los documentos son el reflejo de una época –mediados del siglo XII– de grandes convulsiones políticas, sociales y culturales en Europa. En aquel mundo belicoso, fanatizado y supersticioso, las cruzadas representaron la culminación de un ideal largamente acariciado por reyes y papas: la conquista de Tierra Santa para la cristiandad. Las nuevas órdenes religiosas monásticas, como los Caballeros templarios, se esforzaron por estar presentes en Tierra Santa y franquear las rutas hacia Jerusalén de los peregrinos cristianos.

En el 1144 los turcos selyúcidas tomaron el condado latino de Edesa. Esto desencadenaría la segunda cruzada, predicada por San Bernardo de Claraval, que fracasaría cuando las tropas franco-germanas fueron derrotadas en Damasco. En 1145, en Viterbo (Italia), apareció un obispo cristiano de origen francés llamado Hugo. Procedente de Jabula (Líbano), era enviado por la Iglesia de Armenia. Hugo solicitaba ayuda al Papa Eugenio III para reconquistar a los árabes la ciudad de Edesa. El obispo mencionaba a un rey llamado Presbyter Iohannes que pretendía tomar Jerusalén y que vivía en el Extremo Oriente. Sin embargo, como era de esperar, nada se supo de los ejércitos del Preste Juan. Pero algunos regentes europeos no perdieron la esperanza en que el rex et sacerdos se dignase a unir sus tropas a las de los cruzados y, de este modo, derrotar a los musulmanes.

La carta probablemente tenía como fin insuflar ánimos a los principales monarcas de la cristiandad. Si pensaban que al otro lado del planeta existía un poderoso aliado cristiano, sería más complicado que se rindieran frente al enemigo musulmán. En la versión francesa de la carta se lee que 2.000 franceses armados protegían al misterioso rey y a sus tesoros. Esta cita apunta claramente a la Orden del Temple. Los templarios no eran simplemente monjes guerreros, sino que los más ilustrados se habían iniciado en algunos conocimientos, como la alquimia. Dicho «arte» les llegó por medio de los musulmanes, con los que se relacionaron en Tierra Santa.

La cruz Otra pista sobre un posible origen templario es la alusión en las cartas a la cruz, uno de los elementos más importantes de la simbología templaria: «Cuando procedemos a guerrear contra nuestros enemigos, mandamos llevar ante nuestra faz, en lugar de estandartes, trece cruces grandes y muy altas, hechas de oro y piedras preciosas, cada una en un carro; y todas y cada una de ellas son seguidas por diez mil caballeros y cien mil infantes armados». Los templarios también enarbolaban cruces en el campo de batalla. En la misiva también aparece reflejado el valor de la cruz de oro, es decir, el «oro alquímico».

Son 13 las cruces que portan los soldados del Preste, quizá recordando a los 12 apóstoles más Cristo o a los 12 signos zodiacales y el Sol, símbolo crístico por excelencia. Más tarde, durante el proceso contra los templarios en el siglo XIV, se los acusó de practicar artes alquímicas, algo que los acusadores consideraron funesto y demoníaco.

Años antes, en 1317, el Papa Juan XXII publicó una bula contra los alquimistas. Si realmente el autor de las cartas del Preste Juan fue un alquimista —y todo parece apuntar en esta dirección—, deberíamos buscarlo en el seno de la Orden de los Caballeros de Cristo en aquel año 1165, posiblemente en la Occitania. ¿La intención? Conseguir que los reyes cristianos reconquistaran Edesa –importante bastión templario– y expandir los dominios del Occidente cristiano más allá de los territorios conocidos.

¿Dónde está el reino del Preste Juan? El imperio del Preste Juan parece confundirse con el mismísimo Paraíso Terrenal o colindar con él. Es lo que se deduce de las cartas, pues, según las mismas, se encuentra situado donde surgen los ríos edénicos mencionados en el Génesis bíblico. Algunos creyeron que tales ríos nacían cerca del Ganges, en la India, o en la zona de Mesopotamia, entre el Tigris y el Eufrates, cuna de la humanidad. Además, en la misiva latina se menciona a uno de sus reinos del siguiente modo: «Un bosque situado en las estribaciones del monte Olimpo, del que brota una fuente de aguas transparentes que guarda el sabor de todas las especias (…). Su curso prosigue por tres días, hasta llegar a las proximidades del Paraíso, del que Adán fue expulsado».

En la Edad Media, la India se consideraba una tierra de infinitas riquezas, donde se situaba el Paraíso Terrenal, y que los comerciantes anhelaban dominar para obtener mercancías con las que negociar en Occidente. La tierra de Tarsis, a la que alude en la Biblia, se llegó a confundir con la misma India. En Tarsis, que en hebreo significa «crisólito» o «zafiro», moraban dragones y se producía pimienta en cantidad, tal como indica la carta del Preste.

El espejo mágico Uno de los objetos más enigmáticos y fascinantes mencionados en las cartas del Preste es, sin duda, el espejo mágico que todo ve. El soberano localiza el poderoso «cristal» frente a su palacio: «Encima de aquel pilar soberano, puesto allí por una mano sabia, descansa el espejo, que puede verse desde muy lejos en toda la región. Fue levantado con tan gran arte y proyectado con tan gran maestría que en él pueden verse y contemplarse fácilmente las guerras que, en el país que sea, preparan nuestros enemigos. No hay tierra tan lejana donde se fragüe una guerra, ni traición de gente alguna, que no veamos al momento. No tenemos menester de espía alguno que nos informe rápidamente de las noticias, ya que todo lo vemos en el espejo: nuestros enemigos y sus preparativos, nada se nos puede ocultar. De día y de noche, es la verdad, mantenemos junto al espejo tres mil hombres armados para guardarlo y evitar que lo roben por ardid, lo tiren al suelo o lo hagan añicos; y para que los enemigos no puedan acercársele, es bueno vigilarlo de cerca».

Entre los taoístas, el espejo mágico desvela la naturaleza real de las influencias maléficas, las aleja y protege contra ellas. De ahí que el Preste construyera un espejo gigante para poder ver el movimiento de sus enemigos y, consecuentemente, anularlos.

in Akasico.com

Categories: Articles · Books · Crusades · Jerusalem · Opinion · en Castellano

Islam y razón: una posibilidad de diálogo

November 7, 2007 · No Comments

muslims.jpg 

Ciento treinta y ocho líderes musulmanes han escrito una carta dirigida al Papa y a los responsables de las principales comunidades cristianas en el mundo bajo el título “Una palabra común entre nosotros y vosotros”, a propósito del discurso de Benedicto XVI el pasado año en Ratisbona. Se abre así una posibilidad de diálogo entre la razón y el islam. Dos profesores de Teología, ambos ingleses, han escrito una interesantísima reflexión sobre el asunto. Primera afirmación: el progresismo no es el camino; segunda: los musulmanes deben renovar el sufismo. Grandes cuestiones de fondo.

La estrategia que se propone “ganarse los corazones y las mentes de la comunidad musulmana” apelando a la corriente moderada dentro del islam está condenada al fracaso debido a dos premisas totalmente equivocadas. La primera es que toda cultura y religión quiere llegar a ser como el Occidente secular. Segunda, que la resistencia de Occidente a la secularización se alimenta de motivaciones falsas, y que por tanto se pueden ignorar legítimamente.

El progresismo no es el camino

En la práctica, este tipo de aproximación margina al islam tradicional en favor de una versión “progresista” que le roba las características y posiciones que le son propias. La prueba de su integración está en si los musulmanes quieren ser como “nosotros”. No es sorprendente que muchos jóvenes musulmanes vivan cada vez más alienados por una cultura secular que impone la trasgresión moral de normas y tabúes.

Básicamente, las políticas actuales no funcionan porque fallan al identificar la causa real de la radicalización y el fanatismo. Actualmente la violencia islámica tiene una naturaleza religiosa. Su origen está en las escrituras islámicas y en la destrucción de las escuelas medievales tradicionales que dictaban su interpretación. El Corán contiene claros mandamientos penales contra apóstatas, idólatras y aquellos que desafían la supremacía territorial musulmana. Pero, aunque los textos sagrados santifican la violencia, la codifican, limitan su ámbito y su aplicación. Por consiguiente, no hay legitimación en el islam clásico para bombas suicidas o masacres gratuitas de inocentes. Y puesto que existen cuatro escuelas tradicionales de interpretación religiosa, que varían en función del tiempo y lugar, lo que constituye una práctica correcta del islam cambia según normas y costumbres locales. Como tal, el islam tradicional prohíbe el Estado totalitario que Al Qaeda quiere imponer.

Por ejemplo, si el islam recuperase la práctica tradicional de la ijtihad, un proceso de reinterpretación textual que sustituye la literalidad escrita por una lectura alegórica del Corán, más medieval, los fieles musulmanes estarían en condiciones de distinguir entre las leyes inmutables de Dios y las mutables interpretaciones humanas.

Vale la pena decir todo esto porque lo único que puede hacer frente al terrorismo islámico es el propio islam y no el progresismo liberal. Los que han abandonado el terrorismo lo han hecho porque se han dado cuenta de que la variante del islam por la que estaban matando era la occidental: moderna y secular. La demostración de la naturaleza esencialmente blasfema del fundamentalismo contemporáneo es fundamental para desprogramar a los adeptos.

Retorno al sufismo

Sin embargo, el mero renacimiento del islam clásico no es suficiente. Desde que la fe está separada de la razón y de la naturaleza, se ha convertido en un fenómeno autosuficiente que invalida todas las demás posibilidades. Lo que se necesita realmente es la vuelta al sufismo, una práctica previa común a todas las formas de fe y que hace hincapié en la naturaleza mística e ignota de Dios, y su trascendencia a todas las formas de conocimiento humano. Este reconocimiento priva al fundamentalismo islámico de su principal arma: que conoce la voluntad de Dios, lo que justifica su empeño de imponerla en la tierra.

Una renovación del sufismo podría ayudar al islam a ampliar su comprensión de la autoridad más allá de sus gobernantes y ulemas, para pasar a incluir a la sociedad civil. Esto también permitiría a la sociedad musulmana hacer frente a las aseveraciones fundamentalistas de los predicadores heréticos apoyándose en un credo razonable.

por Phillip Blond y Adrian Pabst in El Manifesto
Phillip Blond es profesor de filosofía y religión en la Universidad de Cumbria, Adrian Pabst es profesor de teología en la Universidad de Nottingham

Categories: Articles · News · Opinion · Religion · Vatican · en Castellano

Most Popular Posts

November 5, 2007 · No Comments

Dear readers,

The Templar Globe is growing even more. In the 31 days of October we’ve had more readers than in the first year of publication altogether! That is a big push. And all thanks to our devoted readers, the members of the Order and other sites that have consistently linked to our articles. We also have to thank our writers. Although we try to feature the best that is published daily around the world from all sources about the Order today and the historical Templar Order, many of the articles submitted have been written for the Templar Globe and / or have been specially cleared by their authors for publication on the Globe. To all, our gratitude.

Just in the last 48 hours we have had visitors from Argentina, Australia, Austria, Belgium, Brazil, Brunei, Bulgaria, Canada, Chile, Colombia, Croatia, Czech Republic, Denmark, Egypt, El Salvador, Estonia, Finland, France, Germany, Guatemala, Holland, Honduras, Hungary, India, Iraq, Israel, Italy, Japan, Lithuania, Luxembourg, Malta, Malaysia, Mexico, Morocco, New Zealand, Pakistan, Panama, Paraguay, Peru, Philippines, Poland, Portugal, Romania, Russia, Serbia, Slovakia, Slovenia, South Africa, South Korea, Spain, Sweden, Switzerland, Tanzania, Thailand, United Arab Emirates, UK, United States (coast to coast and Hawaii), Uruguay and Venezuela!

Now, once again we publish the table of the most read posts during the past month. Be sure to check the ones you haven’t read yet and explore even further the resources we have now in our Blog. In the table you’ll find the present position of a post and the position it occupied last month in brackets. Hope you enjoy. Keep clicking!

TOP MOST POPULAR POSTS - October 2007

_______________ 

English

1. (-) At home with the Knights Templar - Yorks

2. (-) Medieval Shields and Crests - Heraldry a

3. (-) An old tradition’s new meaning

4. (3) Knights in white sashes

5. (-) Devil’s Bible unique as only few ever

6. (-) Vatican to publish documents on suppress

7. (6) Templar Chronicles II - Alcobaça 1

8. (-)